Bienvenido
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Info site
♦ Estado del Foro:abierto
♦ Creado el: 18/10/2008
♦ El foro se ve mejor con: Mozilla Firefox o Google Chrome.
Navegación
Guia de Personajes
Capítulos
Últimos Mensajes
Últimos temas
» ► we were the victims of ourselves {Rockland High}
Sáb Sep 13, 2014 12:35 pm por Invitado

» I solemnly swear ▶ new generation - HP rpg
Sáb Jun 28, 2014 10:56 am por Invitado

» ✖ Empleos
Miér Ene 29, 2014 12:09 am por The New Adventure

» ✖ Bandos
Lun Ene 20, 2014 4:14 pm por The New Adventure

» ✖ Clubes
Sáb Ene 11, 2014 5:52 pm por The New Adventure

» ✖ Adultos
Vie Ene 10, 2014 3:05 pm por The New Adventure

» ✖ Instrucciones para nuevos usuarios
Dom Ene 05, 2014 1:37 pm por The New Adventure

» ✖ Predeterminados
Vie Ene 03, 2014 11:50 am por The New Adventure

» ✖ Habilidades Especiales
Miér Ene 01, 2014 7:55 pm por The New Adventure

Online
¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 28 el Sáb Ene 04, 2014 10:35 pm.
Premios del Mes
Copyright
Esta historia forma parte del mundo de Harry Potter creado por la hermosa J.K. Rowling. No obstante, la historia basada en este rol es original creada por la administración; los personajes canon pertenecen a la autora de la saga, aunque los personajes originales y predeterminados son exclusivamente propiedad del rol: administradoras y participantes. Se prohibe la copia de este sitio: di no al plagio.

No copies, sé original... The New Adventure- ®2007


S01E01 - The calm before the storm

Página 8 de 8. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por The New Adventure el Sáb Ago 11, 2012 12:33 am

Recuerdo del primer mensaje :

Chapter one


the calm before the storm

El sol que se asomaba a través de las montañas, cuyo reflejo cubría toda la Isla Británica, indicaba un nuevo amanecer. Este había sido, quizás, el verano más largo de los que muchos podrían llegar a recordar; y tal vez, por esa razón, muchos estaban aliviados por el hecho de que el primero de septiembre llegase finalmente, tras los tres terribles meses de verano que habían tenido que soportar con todos los acontecimientos que estaban sucediendo en Inglaterra desde hacía ya algún tiempo. Pues ni siquiera la final del Quidditch (disputada entre Escocia y Francia con victoria de los Escoceses 380 a 210 sobre Francia), hizo que la alegría invadiese las Islas durante estos tres meses que habían pasado con una lentitud casi exagerada.

En pocas palabras, una especie de “guerra” está llevándose a cabo en el mundo mágico entre dos bandos: la luz y la oscuridad. Por un lado, se encontraba la organización fundada por Albus Dumbledore a comienzo de los años 70, cuyo objetivo ha sido desde entonces frenar el avance de uno de los hombres más temidos de los últimos años: Lord Voldemort, conocido también como: “el que no debe ser nombrado” siendo llamado así por miedo al pronunciar su nombre al considerarse una especie de tabú. Desde el otro lado, también alrededor de la misma época, un grupo de seguidores de Voldemort que se hacen llamar “Mortifagos” se encuentran bajo las órdenes de este mago temible quien les ha prometido un mundo sin impuros ni traidores de sangre: una utopía en pocas palabras.

En el mes de Junio pasado sucedió entonces, una de las batallas más terribles que pudo haber sucedido en los últimos años: en distintos puntos públicos se generó una lucha entre los Mortifagos y la Orden, que tuvo como resultado la muerte de un centenar de personas inocentes, así como el hecho de que otros varios resultaron gravemente heridos, y por si fuera poco: la muerte de una de las personas más emblemáticas del Ministerio de Magia Británico: la muerte de su ministro.

Es por esa razón, que muchos padres se sienten aliviados de que finalmente el primero de septiembre haya llegado, pues ¿qué otro lugar en el mundo es más seguro que Hogwarts? Muchos confían en que mientras el colegio esté bajo la supervisión de Albus Dumbledore, no hay nada que temer. Por tanto, este nuevo ciclo escolar, se han implantado severas medidas de seguridad para garantizar la protección y la seguridad de los estudiantes. Una de las nuevas medidas de seguridad aceptada por el director y por los miembros del consejo escolar es que un grupo de “aurores” altamente capacitados brindarán protección en el todo el perímetro y alrededores, lo que incluye el pueblo de Hogsmeade.

El tiempo pasa de prisa, la mañana prosiguió y la hora de marcharse de casa para las despedidas fue algo que llegó con rapidez para algunos, y con lentitud para otros (quienes estaban deseos de abandonar finalmente sus hogares, al no soportar la relación con sus padres). Como es de costumbre, el Expreso de Hogwarts parte de la estación Kings Cross a las 11.00 de la mañana en punto, desde la plataforma 9 ¾ rumbo hacia Hogsmeade. Este viaje demora toda la tarde, y es por esa razón que los estudiantes estarán llegando al colegio pasada la tarde-noche, es decir, alrededor de las 21.00. El Expreso cuenta, como todos los años, con dos compartimientos especiales: el primero, destinado a los profesores, y el segundo, destinado a los prefectos y premios anuales, además de por supuesto el resto de los compartimientos para el resto de los 700 alumnos que estudian en Hogwarts; como siempre, los profesores han ido pasillo por pasillo, recordando que a menos que sea una situación de vida o muerte, el hecho de realizar magia en los pasillos del tren está totalmente prohibido, y quien lo haga, tendrá detención por una semana.

“Una tormenta se avecina y pronto habrá que elegir entre lo que es correcto y lo que es fácil…”

Situación Actual

✔ Fecha: 1ero de Septiembre 1977
✔ Hora: 11.30 AM. {El expreso de Hogwarts parte a las 11.00 en punto, desde la estación Kings Cross en Londres.}
✔ Lugar: Los estudiantes de Hogwarts, deben estar OBLIGATORIAMENTE, en el expreso de Hogwarts. || Los Adultos pueden estar donde quieran (los Profesores pueden estar en el expreso, si quieren (:)
✔ Clima: 21°C - Caluroso // Nublado.
✔ Luna: Cuarto menguante.
✔ Situación de Alerta: Precaución.

Recordatorios

Recuerden que la "guerra" está desde hace aproximadamente diez años, es decir desde 1970 más o menos para redondear, siendo que estamos en 1977, solo que en realidad anteriormente no era algo tan... significativo, sino que se trataba más bien de buscar aliados en ambos bandos, secuestros, ataques aislados, etc.
La única forma de llegar a Hogwarts es mediante el expreso. Hogwarts tiene un "sistema" que prohíbe que cualquier mago pueda aparecerse dentro del castillo.
Soy un alma buena y bondadosa (?) asíque como siempre les dejo usar a sus personajes sin que tengan todas las fichas terminadas, no obstante, luego tengan en cuenta con qué personalidad escribieron a sus personajes durante el rol para que no quede una cosa rara. De todas formas, yo supongo que no deben de quedarles muchas fichas, pero con esto de las clases y tal... hay que ser compasiva :)
Los estudiantes de 16 años, no pueden realizar magia fuera de Hogwarts por ser menores de edad.
Por favor, no se limiten a situar tablita, sino a escribir aunque sea con 12 lineas una introducción o algo (:
Tengan en cuenta que en el mundo muggle las cosas que hoy conocemos, en 1977 apenas se estaban desarrollando, así que si tienen duda busquen en google para ver si eso que quieren poner ya existía JAJAJA.



Última edición por Jimms..! el Vie Sep 07, 2012 8:19 pm, editado 3 veces
avatar
The New Adventure
Ministro de Magia
Ministro de Magia

Edad : 28
Grageas : 1481
Galeones : 6
Fecha de inscripción : 18/10/2008

Ver perfil de usuario http://thenewadventure.roleaddict.com

Volver arriba Ir abajo


Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por Invitado el Dom Sep 16, 2012 9:28 pm

Cassandra Flint
as: Cassandra Paige Flint Beaumont
● 16 años # Sexto año # Miembro de la Casa Ravenclaw » Sangre Pura
[ Está con Keegan Hawthorne ;; Expreso de Hogwarts, compartimiento ]

¿Por qué…? ¿Por qué de entre todas tuve que ser yo la elegida para casarme con Keegan Hawthorne? ¿Por qué razón mi padre tenía elegir lo que es mejor para mí, sin consultarme primero…? deseé saber, aunque en el fondo conocía la respuesta a todas y cada de una de mis preguntas, el problema es que me negaba a reconocerlo por mi propia cuenta. ¿De verdad necesitas una respuesta a esa pregunta? inquirió una vocecilla irónica dentro de mis pensamientos. “Es tu padre… y él más que cualquier otra persona en el mundo está consciente de lo que es mejor para ti y tú futuro, mi cielo…” la voz que escuché en esta ocasión se asemejaba demasiado a la de mi madre. Mi futuro… si claro… tal parece que es como un triste comentario en sí mismo, por que nada ni nadie me quitaba la sensación de que mi padre era quien tomaba las decisiones por mí. “Estás molesta… y no te culpo al no querer dirigirme la palabra en este momento; solo te pido que entiendas que todo lo que hago es por que me preocupo por tu bienestar, pequeña...” cerré los ojos en cuanto cuando recordé las palabras de mi padre, notando como una lágrima resbalaba por mi mejilla. Con esa decisión mi padre me estaba condenando a una vida de infelicidad…

“Keegan es un buen muchacho y un excelente prospecto, cariño. Confiamos en que sabrá cuidarte y protegerte…” dijo una vez más la voz de mi madre, con ese suave tono que siempre la ha caracterizado. Lamentablemente, la mayor preocupación de mi padre era dejarme desprotegida con los tiempos que corrían y sin una dote a la que yo no tenía derecho por ser mujer… pero yo no necesitaba vivir de riquezas y de comodidades para ser feliz, ni necesitaba de la protección de nadie. La familia Flint tenía costumbres, tradiciones y principios inapelables que debían respetarse al pie de la letra... y uno de ellos es que todas las propiedades, así como la fortuna, debían pasar al siguiente varón de nuestra familia por ley. Por lo tanto, el patrimonio Flint pasaría a manos de mi primo segundo y aunque la tía Helen era la más insistente en que me uniera al primo Raoul para que el patrimonio de la familia se mantuviera intacto y se preservara la pureza de nuestra sangre… mis padres inmediatamente rechazaron la oferta por que no estaban dispuestos a obligarme a contraer matrimonio con un miembro de nuestra propia familia.

Keegan y mi padre se conocían de la oficina de Aurores y… la razón por la que él había aceptado concederle mi mano en matrimonio es por que cree firmemente que a lado de un hombre como Keegan encontraré confort y protección. Pero como dije… yo no necesitaba nada de eso para encontrar la felicidad. “Debes reconocer que Keegan Hawthorne es un joven muy apuesto… no me extrañaría que terminaras enamorándote de tu prometido ¿sabes? cualquier jovencita se moriría por estar en tu lugar” reparó en esta ocasión la cotilla voz de mi prima Fanny, para mi propia irritación, por que en el fondo me molestaba saber que sus palabras tenían cierta razón. Si hay algo que me molestaba y mucho era darme cuenta de lo popular que era Keegan entre las mujeres… y el tener que aguantar las constantes miradas y las molestas insinuaciones por parte de sus amiguitas para con Keegan me hacían detestarlo aún más por que mientras muchas morían por estar en mi lugar… yo era la que menos deseaba tener trato con Keegan Hawthorne. El que fuera tan popular y tuviera demasiadas amiguitas me hizo darme cuenta de que era un mujeriego en todo el sentido de la palabra… un hecho que me amargaba por que… ¿qué clase de vida me esperaría a su lado?

Suspiré profundamente, sorbiendo por la nariz y enjugándome las lágrimas, haciendo un intento por recuperar la compostura. Internamente estaba llena de temores... y solo esperaba encontrar la fuerza para poder seguir adelante con toda esta maldita situación que me hacía sentir al borde de un precipicio. Acabé por doblar el diario el profeta a la mitad y dejarlo a un lado… por fortuna no tendría que ver a Keegan hasta las vacaciones de navidad, un pensamiento que interiormente me reconfortaba por que al menos así tendría tiempo para asimilar las cosas con más claridad. Justo acababa de cerrar mis ojos, adoptando una posición cómoda mientras escuchaba el sonido de la lluvia, cuando de pronto el tren frenó bruscamente, provocando que alzara la cabeza con claro desconcierto, al no saber la razón por la que el tren se había parado. Me levanté del asiento con la determinación de saber que estaba sucediendo, pero entonces las luces titilaron por un breve instante y segundos después se escuchó una voz acerada y carente de sentimiento que me dejó paralizada. Alcé la mirada con el miedo reflejado en mi rostro y el corazón latiéndome aceleradamente… ¿Acaso era él…? me pregunté con angustia, No, no puede ser… me dije, cuando de pronto se escuchó una fuerte explosión que me tomó por sorpresa y me hizo caer al suelo al intentar protegerme de la ventana y la puerta del compartimiento que habían explotado. Sentí como algunos de los vidrios alcanzaron a rozarme el rostro y las manos como si se trataran de rasguños… abrí los ojos con cierta dificultad a causa de la nube de polvo y con esfuerzo traté de incorporarme, pero el dolor que sentía en una de las piernas me hizo golpearme contra el suelo nuevamente. A mí alrededor solo escuchaban gritos auxilio y no pude evitar fruncir los labios a causa del dolor que con cada segundo se intensificaba… la cabeza comenzaba a darme vueltas y lo único que alcancé a escuchar antes cerrar los ojos con pesadez fue el sonido de unos pasos apresurados y posteriormente unas manos desconocidas acariciando mi rostro. – ¿K… Keegan? – pronuncié su nombre a duras penas, tratando de distinguir a la figura borrosa que se encontraba conmigo.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por Invitado el Dom Sep 16, 2012 10:06 pm


Adam Jones

17 años ;; Ravenclaw ;; Sangre Pura ;; Guardián (capitán)
Esta en: Espreso Hogwarts
con: Sol Finnigan

______________________________________________________
¿Donde estaría Nott? ya luego me encargaría de buscarlo y ver como estaba pero por los momentos Sol no podái estar sola, al menos yo no quería que estuviese sola por la situación en la que nos encontrabamos por que sencillamente ella era la única que de verdad importaba, el resto me daba igual, acaricie su cabello mientras seguía sollozando y susurrando cosas, vale, yo también tenía miedo por lo que acababa de ocurrir pero al ser un Jones no tenía porque temer ante el mensaje ¿o sí? no importaba - peque conmigo a tu lado nada te pasará ¿sí? - le susurré mientras aún se aferraba a mí, podía parecer egoísta y egocentrico pero cuando se trataba de Sol todo cambiaba y sólo por ella me sacrificaría, desde pequeño había sido así y ahora no cambiaría.

La escuché titubear de que necesitaba encontrarlos que no se perdonaría si les pasaba algo y yo no sé que más cosas pero ¿Porqué ese enano? ya me tenía a mí a su lado ¿No le bastaba? Merlín, comportate Adam para ella tú sólo eres su amigo por desgracia me recordé a mí mismo y recobré mi postura dejando los celos a un lado, aunque no fue difícil al ver como al separarse tomaba mi mano y se aferraba a ella - está bien, vamos a buscarlos porque conociendo a Nate debe de estar muriendo de miedo - comenté algo burlón sonriendo de lado y negué con la cabeza - lo siento, lo siento - dije a la final para que no se enojara conmigo, digamos que sólo quería disminuir los nervios y el estrés que tenía en los momentos - y no, no necesito a nadie más porque te tengo a mi lado y no te separaras de mí hasta llegar a Hogwarts ¿Fui claro? - la miré seriamente, no permitiría que le pasara nada porque si algo le pasaba no sé que sería de mí.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por Invitado el Dom Sep 16, 2012 10:32 pm


Keegan Hawthorne

24 años ;; Ex-Hufflepuff ;; Sangre Pura ;; Auror ;; Orden del Fénix
Esta en: Cassie Flint
con: Expresso Hogwarts

______________________________________________________
En estos últimos meses las cosas no habían sido nada fáciles, estando en la orden mi tiempo se gastaba en espiar, buscar, detener y encontrar a personas si no estaba trabajando para el ministerio por lo que menos pensaba era que mi jefe me pediría que me casara con su hija de 16 años, ¡Merlín! aún no lo creía, tenía como prometida a Cassandra Flint y esa chica apenas y podía soportar mi cara. Rodeé mis ojos, me encontraba revisando unos expedientes en el ministerio, hoy había salido el expreso de Hogwarts y había quedado con mis hermanas para verlas en su primer encuentro en Hogsmeade aunque en realidad iría para ver como estaba ella, su padre básicamente me quería como su protector en estos tiempos difíciles.

Bostecé y me despavile un poco, no había dormido en dos noches porque estab de guardia por lo que no se me estaba hciendo fácil enfocar en lo que estaba leyendo, eso y el hecho que no sacaba su cara de enojo y rabia cuando le había dado el anillo de compromiso ¿Acaso una sonrisa le costaba mucho? digo, no sé donde tenía la dulzura que le sobraba a mi pequeña Jules pero bueno ya debía de superarlo y prestarle atención a lo que estaba haciendo, es animago, vive en el norte de Gran Bretaña, no tiene primogénitos, no se encuentra en una relación amorosa tomé de mi café y cuando volvía a mi examinación escuché el teléfono. Fui a atender y escuché una voz desesperada que decía atacaron el tren, mis hijos están ahí ¡Salvelos! mi corazón aceleró ¡Jules! y ¡Rory! merlín, también debía de estar Cassie ahí, tomé mi saco y me transporté al tren.

Caminaba mientras ayudaba a los alumnos que estaban en el suelo, vi a algunos de mis compañeros y con todos nos intercambiamos miradas nerviosas, todos importaban pero si no veía a esas tres ahora juro que me daría un paro cardíaco. Suspiré frustrado y vi a una chica tirada dentro de un vagón, su cabello era inconfundible ¡Cassie! abrí las puertas lentamente para no tumbar más vidrios y me arrodillé a su lado acariciándole el rostro, era ella y evitando las magulladuras estaba bien - soy yo peque - sonreí de lado mientras quitaba el cabello de su cara - ¿Te puedes levantar o prefieres que te cargue? - le pregunté mirándola preocupado y mi mirada se desvió a su pierna, estaba muy malherida por unos vidrios que le habían caído de la ventana - Cass tenemos que salir de aquí, los vidrios que aún están en su lugar te caerán encima en cualquier momento - dije en tono preocupado aún sin saber si me dejaría cargarla o preferiría quedarse ahí antes de que yo la tocara.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por Invitado el Lun Sep 17, 2012 11:34 pm



Sirius Black
as: Sirius Orión Black III
● 17 años # Séptimo año # Miembro de la Casa Gryffindor # Golpeador del Equipo de Quidditch de Gryffindor # Animago Ilegal » Sangre Pura
[ Está con Marlene McKinnon ;; Expreso de Hogwarts, Pasillos ]

Por el rabillo del ojo me percaté de cómo Marlene hacía su mejor esfuerzo por tranquilizar a una pequeña niña que se aferraba a ella como si su vida dependiera de ello. Hasta este momento nunca había sido testigo de aquella faceta suya y debo decir que me sorprendía al darme cuenta de lo… agradable que podía ser si se lo proponía, siempre y cuando dejara de lado esa maldita manía querer controlarlo absolutamente todo. La expresión de miedo y horror en el rostro de todos esos niños hacía latir mi corazón de una manera desmesurada a causa de la angustia que me estaba oprimiendo el pecho. El nudo que se me formaba en la garganta al pensar en mis amigos, me estaba llevando a la desesperación… pero el saber que Marlene estaba a salvo, me infundía cierta tranquilidad que no podía explicar. Que me odie y quiera matarme todo el tiempo no significa que no… me preocupe por lo que le pueda pasar. Aunque sinceramente, prefería que siguiera creyendo que era un maldito insensible cuyo único objeto es desquiciarla siempre que puede antes que admitir que me importa. – Estaremos bien… – logré decir en un nuevo intento por infundirles seguridad a todos los que nos encontrábamos en el compartimiento. Mantuve la mirada clavada un poco más en Marlene, sin que cayera en la cuenta de la observaba, hasta que finalmente la desvié hacia otro lado…

Cuando dijo que su hermano le había enseñado aquel método tan práctico… no la volví a mirar, si no que únicamente me dediqué a escucharla, mientras reanudaba la tarea que intentar desbloquear la maldita puerta del compartimiento. Pero cuando dijo que había obligado a los demás a que hicieran lo mismo, me eché a reír con discreción para no hacerla enfadar y creyera que me estaba burlando de ella. – ¿Por qué no me sorprende? – dije como si se tratara de una pregunta lanzada al azar, para después no volver a hacer ningún otro comentario. Naturalmente, existían otros métodos de comunicación igual de eficaces que el de Marlene y en este preciso momento sabía de la existencia de uno al que maldecía por no traerlo conmigo. “Imbécil y mil veces imbécil” me dije más encabronado y frustrado que nunca antes.

Fruncí los labios gesticulando una mueca que bien podía entenderse como un: “Está bien, ya entendí”, cuando me advirtió que dejara de repetir su nombre, que no estaba sorda. Sé que este era el momento menos oportuno para bromear, pero el que volviera a emplear aquel tono frustrado al cual estaba tan acostumbrado, me calmó por que eso quiere decir que ha vuelto a hacer la Marlene McKinnon que conozco. Siempre le he dicho a James que McKinnon sufre de trastornos de pre-menopausia y lo cierto es que… aún sigue un completo misterio el como hace para llevarse relativamente bien con ella… por que la única verdad aquí es que Marlene y yo no podemos estar un mismo lugar por más de cinco segundos sin pelear, o sin que me eche las cosas en cara y se ponga a despotricar en mi contra como si de verdad fuera un sinvergüenza irremediable. “Es por que eres un sinvergüenza irremediable, Sirius” afirmó mi subconsciente. “Bueno, si tal vez… pero debería agradecerme que jamás he intentado nada con ella. No por que no la encuentre atractiva… si no más bien por que McKinnon era un hueso duro de roer”. Más de una vez su actitud me ha desconcertado y me ha dejado pensativo, pero los años me han hecho aprender a darle por su lado… sea cual sea la opinión que McKinnon tenga sobre mí, no es algo que me preocupe. No es la primera ni la última persona que me juzga sin conocerme. “¿Estás seguro?” inquirió una vocecilla burlona dentro de mis pensamientos. “A mí me parece que en el fondo si te preocupa la opinión que tiene sobre ti. Solo que tu orgullo te impide reconocerlo y no has hecho nada para remediarlo” reparó la misma voz burlona dentro de mi cabeza. “¿Yo? ¿Preocuparme por su opinión? Si, claro…” refuté ignorando y descartando inmediatamente esa genuina idiotez.

– Ya lo sé, Marlene, no tienes que decírmelo… – repuse un tanto irritado mientras me pasaba una mano por la cabeza con desesperación al tratar de pensar en una maldita solución que no pusiera en riesgo a Marlene y a los niños. Inhalé y exhalé profundamente tratando de calmarme para no caer en el maldito error de discutir con ella justo ahora. No podía darme el lujo de que mis putos nervios me controlaran y menos en este momento. ¿Un traslador? Me detuve al meditar lo que estaba sugiriendo, arrugando con expresión pensativa el espació entre mis cejas. – Yo no me preocuparía tanto por eso… – razoné, al hecho de que se preocupara más por encontrar un objeto grande y adecuado que un detalle que estaba pasando por alto. El objeto no era tan crucial… por que bien podría quitarme los malditos zapatos y asunto arreglado. – El problema aquí es que necesitamos una autorización por parte del Ministerio para montar un traslador. Si me dices que en el bolsillo de la túnica traes la dichosa autorización… – “juro que te besaré, Marlene McKinnon” terminé la frase en silencio, consciente de que revelarle mi intención estaba fuera de lugar, por que conociendo a McKinnon capaz que pierde los estribos. – Como sea… el punto es que no creo que sea lo más conveniente… – aseguré, desviando la mirada con seriedad. A estas alturas empezaba a dudar de la fiabilidad y credibilidad del Ministerio de Magia… la muerte del Ministro era una evidente señal de que las cosas se estaban saliendo de control. Y el que esas sabandijas atentaran contra la vida de personas inocentes confirma que no tienen escrúpulos y que les importa un maldito carajo si en su camino arrasan incluso con los niños.

Realmente necesitaba que Marlene confiara en mí para poder actuar, pero mientras no me lo dijera no era capaz de continuar con el plan que tenía en mente, ya que era el único medio para tratar de desbloquear la maldita puerta y salir. Es normal que dude de mí y no la culpo por ello… pero teníamos que actuar ya, mientras más tiempo nos quedáramos aquí… más me entraba la maldita desesperación. Al decirme que podía intentarlo... lo interpreté como un “no sé si pueda hacerlo” no del todo convincente… Suspiré profundamente, convencido de que era la única solución, antes de darme la media vuelta con toda la intención de hacerlo, cuando entonces, se percató de mis intenciones y me tomó del brazo impidiéndome que llevara a cabo lo que estaba a punto de hacer. Volví el rostro ligeramente al escuchar sus palabras en mi oído y me dediqué a observar por varios segundos su rostro crispado por la preocupación. Sus ojos me miraban de una manera que claramente indicaban que lo que estaba a punto de hacer era una reverenda locura… – Te tardaste… – afirmé, en voz baja, enarbolando mi varita, con decisión. – Supuse que en cuanto lo averiguaras pegarías el grito en el cielo – corroboré, con suspicacia evitando que un hondo y prolongando suspiro escapara de mi boca. – ¿Para qué quieres que te lo diga yo si ya los has expresado tú con la mayor claridad? – reparé, desviando la mirada de su rostro para fijarla en la puerta que hallaba frente a nosotros. La voz de Marlene denotaba nerviosismo y su tono no hacía más que trasmitirme que lo que estaba a punto de hacer era una imprudencia que podía ponerlos a todos en riesgo, incluyéndola a ella… “No lo hagas, Sirius, por favor…” me dijo una voz… una voz angustiada muy parecida a la de Marlene. Tomé una honda y profunda bocanada de aire, cerrando mis ojos por un breve instante y visualizando ante mí el rostro de Marlene… lentamente fui notando de que el brazo que sostenía fue bajando desistiendo a toda intención. Acto seguido abrí mis ojos, escuchando a lo lejanía gritos de ayuda, de miedo… sentía la mirada de Marlene clavada en mi rostro… pero yo solo mantenía la mirada fija en un punto inexistente, pensando en una solución más acorde que no los pusiera en riesgo. – Lo tengo… – dije súbitamente, cerrando mi mano alrededor de la de Marlene sin ser consciente de lo que estaba haciendo. – Podríamos probar con una aparición conjunta. La estación no está muy lejos; además para eso no necesitamos el permiso de nadie… – Busqué su mirada, notando una reconfortante calidez al contacto de su mano entre la mía. Un contacto que por extraño que resulte me infundía seguridad. – Podemos hacerlo, pero es tu decisión… – Ella era la prefecta y yo no podía tomar las decisiones en su nombre aún si lo quisiera, debía respetar eso, por lo menos en esta situación.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por Invitado el Lun Sep 17, 2012 11:54 pm

Alice Breckenridge
# Con: Frank L.
7mo ; 17 años
Gryffindor
Club Slug
» Sangre Pura
# Sin mensaje
Cassandra Flint
# Con: Keegan H.
6to ; 16 años
Ravenclaw
None
» Sangre Pura
# Mensaje ; Doy
Emmeline Vance
# Con: Gavin O.
7mo ; 17 años
Hufflepuff
Club Slug
» Sangre Pura
# Sin Mensaje
Isobel McGonagall
# Con: Ben K.
7mo ; 17 años
Gryffindor
Prefecta
» Sangre Mestiza
# Sin mensaje ; Doy
Maggie McGonagall
# Con: Liam M.
Ex Gry ; 24 años
Orden de Fénix
Sanadora
» Sangre Mestiza
# Sin mensaje
Mirana Finnigan
# Con: Disponible
6to ; 16 años
Slytherin
Cazadora
» Sangre Pura
# Sin mensaje
Aldous Ollivander
# Con: Disponible
7mo ; 17 años
Hufflepuff
Prefecto
» Sangre Mestiza
# Sin mensaje
Cadmus Thicknesse
# Con: Disponible
6to ; 16 años
Ravenclaw
None
» Sangre Pura
# Sin mensaje
Dorian Holzmann
# Con: Charlotte K.
Ex Gry ; 25 años
Orden del Fénix
Runas Antiguas
» Sangre Pura
# Mensaje
Lucius Malfoy
# Con: Disponible
Ex Sly ; 24 años
Mortífago
Ministerio de Magia
» Sangre Pura
# Sin mensaje
Severus Snape
# Con: Disponible
7mo ; 17 años
Sytherin
Club Slug
» Sangre Mestiza
# Sin mensaje
Sirius Black
# Con: Marlene M.
7mo ; 17 años
Gryffindor
Golpeador
» Sangre Pura
# Mensaje
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por The New Adventure el Miér Sep 19, 2012 11:07 am

Marlene McKinnon
Marlene Elladora McKinnon Jenkins
17 años # Séptimo año # Ravenclaw # Prefecta # Sangre Mestiza
está con: Sirius Black ; en: Expreso, compartimiento

Cerré mis ojos momentáneamente y traté de controlarme: necesitaba tener control sobre mí misma para poder tener el control sobre los demás, porque si yo perdía la razón en un momento como este, sinceramente no estaba del todo segura qué locura podría llegar a hacer. Tenía miedo, pero por nada del mundo iba a admitir aquel sentimiento, ni mucho menos delante de Sirius Black... porque él no había llegado a conocerme asustada e indefensa hasta este momento, y si podía evitar que me viese de esa forma iba a hacer todo lo que pudiese para evitarlo: de lo contrario estaba segura que mañana, o cuando se pase todo este desastre, iba a burlarse de mí hasta que terminásemos como de costumbre a los gritos. Me mordí el labio inferior y suspiré con profundidad: bien, creo que lo tenía... creo que estaba bajo control: al menos esta vez no me había puesto histérica como cuando James me encontró hace un año en medio de un ataque en Hogsmeade, supongo que de ahí la experiencia.

Abrí los ojos, y observé levemente de reojo a Sirius. ¿Estará bien? ¿Estará asustado? No... la idea de que Sirius Black estuviese asustado por algo me causaba incluso gracia: Sirius Black jamás se asustaba por nada, y si sentía miedo por dentro jamás dejaría que me diese cuenta de aquello. Tragué saliva. Y entonces, se echó a reír. Me quedé perpleja mirándolo entre asombrada y ofendida por el hecho de que estuviese burlándose de mí, y entrecerré los ojos observándolo con el ceño fruncido. – ¿Porqué lo dices? – mascullé entre dientes. Vale, lo sabía: era totalmente controladora de todo lo que pasaba a mi alrededor, un defecto que tengo desde siempre y que no creo que vaya a irse muy pronto… pero ¿tan evidente era? Además, él no sabía nada… absolutamente nada de cómo me siento cada vez que alguien a quien aprecio está en peligro y yo sin saber dónde está… me pasa constantemente con mis padres y mis hermanos, y que me pase incluso ahora con mis amigos es algo sofocante que me impide respirar. – Tú no sabes lo que se siente estar horas sin tener noticias de tu familia en una situación como esta… y mientras haya alguna forma para poder saber si al menos siguen con vida obligaré a todo aquel que me importe para que me prometa que lo hará en caso de emergencia…- dije desviando la mirada. Y el hecho de que aún no me hayan respondido, me aterraba… ¿estarán bien? Dios mío, que no les haya pasado nada: Lily, Dora, Ethan, Rick… por favor que estén bien.

Demonios. Estaba perdiendo el control de mí misma de nuevo, y no podía permitírmelo. Respiré con profundidad y me aferré a uno de los barrotes que tenía a mi lado sujetándome con cierta fuerza. “Tranquila, Marlene” me dije a mí misma cerrando los ojos momentáneamente mientras respiraba con lentitud, no podía permitirme que Sirius Black me sacara de las casillas con una simple frase… “Pero se ha reído de ti… de nuevo” dijo con frustración mi mente, como si aún no pudiese creer que él se haya atrevido a hacerlo: ¡Se había reído a mi costa!

Maldito, estúpido e imbécil Sirius Black.

Esta vez la que soltó una risa fui yo. ¿En serio? ¿Me hablaba realmente en serio cuando decía que necesitaba autorización del Ministerio de Magia incluso para salir de una situación como esta? – Claro, cómo olvidarme que a ti te importa tener una autorización del Ministerio de Magia para sacar a estos niños que están asustados después de un ataque – dije con cierto sarcasmo mientras me cruzaba de brazos. Sirius era la persona menos indicada del mundo para haber dicho lo que dijo referente a la "autorización" sobretodo cuando él mismo pasa continuamente de las normas más básicas de Hogwarts. Sinceramente no podía creer que me haya dicho eso... – en una situación de emergencia me importa una mierda el Ministerio de Magia… lo único que me importa es sacar a todos de aquí… - añadí tercamente mientras ponía los ojos en blanco. Sí, también quería sacar a Sirius Black a salvo de este lugar, porque aunque no quiera admitirlo en voz alta… él me preocupa. Lo cierto era que nunca había realizado un Translador… es decir: sabía de memoria la teoría, pero jamás la había puesto en práctica porque en Hogwarts no estaban permitidos, no obstante ¿Y si terminábamos en cualquier otro lugar y nos metía aún más en problemas? Demonios.- Vale, pensemos otro plan… - accedí mientras alzaba una ceja.

Mi corazón palpitaba frenéticamente debido a la situación: no podía pensar con claridad, me costaba tragar y estaba haciendo esfuerzos sobrehumanos para seguir con el control de mí misma. Jamás me aferrado a Sirius Black de la forma que lo estaba haciendo ahora mismo, pese que el contacto que estaba teniendo era para impedir que hiciera una locura de la que todos saldríamos mal parados si le permitiese hacerlo: "un bombarda... ¿en qué mierda está pensando?" pensé frustrada; "está pensando en lo mismo que tú: en sacarnos a todos a salvo... pero él es más drástico, si no fuese así no sería Sirius Black" me respondió mi propia mente. No obstante, el tener mi brazo aferrado al de Sirius me produjo una sensación extraña, y aún más cuando lentamente él comenzó a bajarlo desistiendo de llevar a cabo su “brillante” plan. Suspiré un poco aliviada, y tragué saliva. – Es obvio que no iba a permitir que hicieras esa locura… ¿por quién me tomas? si llevabas a cabo tu brillante plan, acabaríamos todos bajo escombros y no está en mis planes permitir que alguien de este compartimiento salga herido… - dije en un susurro aún hablando cerca de su oreja. Claramente tenía que ponerme de puntillas para llegar a esa altura, ya que Sirius era un par de centímetros más alto que yo. Ellos eran mi responsabilidad al igual que él, y no iba a dejar que se expusiera a ninguna clase de peligro.

Los gritos de ayuda, los llantos y el miedo que infundía el compartimiento siguiente me aterraba incluso a mí misma, quería ponerme a llorar aquí en este mismo lugar: me sentía impotente y una inútil sin saber qué hacer para ayudar a todos quienes lo necesitaban. “No pierdas el control… no lo pierdas” me pidió mi mente; temblé ligeramente y tragué saliva dificultosamente. Fue entonces que sentí como la mano de Sirius sujetaba la mía: su mano era cálida, transmitía un leve calor que recorría mi cuerpo... una sensación que jamás había sentido en mi vida. Me aturdía. Respiré profundamente y por alguna razón me sentí incapaz de soltar su mano, puesto que por el contrario la sujeté con fuerza... estaba a punto de desbordar y aquello lograba contenerme. Me mordí ligeramente el labio inferior "¿pero qué haces?" me preguntó mi mente mientras me obligaba a desviar mi mirada de aquellos ojos grises. - Sirius, creéme cuando digo que no me importa quebrantar todas las reglas del Ministerio de Magia para sacar a estos niños y a ti de este lugar: ustedes son mi responsabilidad, por muy mayorcito que seas... así que deja de meter al Ministerio en el tema: si he de romper alguna norma, lo haré. - sentencié con convencimiento. Miré a mi alrededor y conté rápidamente cuántos niños había en el compartimiento: éramos un total de quince personas, y había un par que se habían lastimado el tobillo cuando el tren frenó de golpe, por lo que necesitaban atención más de lo que ya había podido hacer para evitar que sangraran... pero evidentemente jamás sería como Madam Pomfrey y no podía regenerar los huesos rotos a no ser que tuviese la poción correspondiente. - Jamás he hecho una aparición conjunta con tanta gente... y tenemos niños lesionados... ¿crees que sea seguro? - le pregunté pidiendo su opinión. Un momento ¿estaba realmente pidiendo la opinión de Sirius Black? Demonios, el mundo iba a acabarse en un abrir y cerrar de ojos. Me mordí el labio nuevamente. - No quiero ponerlos en peligro... - añadí rápidamente mientras desviaba la mirada y empezaba a hacer el amago para soltar su mano: en realidad no quería soltarlo, pero tampoco quería permitirme sujetarlo demasiado tiempo. Suspiré profundamente, mientras volvía a mirarlo a los ojos: jamás había visto a Sirius en este tipo de situación... parecía incluso mucho más maduro de lo que es cuando está en Hogwarts donde se lo ve tan relajado, bromista y ligón... podría llegar a gustarme este Sirius si solo se quedara un poco más de tiempo; ¿qué... qué? pensé parpadeando repentinamente ¿podría llegar a gustarme? ¿en serio yo había pensado aquello? No... no podía gustarme, maldita sea... ¿porqué tengo que pensar en eso en una situación como esta? debo estar loca, sí... mañana esto ya no tendrá sentido y volverá todo a la normalidad.

avatar
The New Adventure
Ministro de Magia
Ministro de Magia

Edad : 28
Grageas : 1481
Galeones : 6
Fecha de inscripción : 18/10/2008

Ver perfil de usuario http://thenewadventure.roleaddict.com

Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por Invitado el Miér Sep 19, 2012 7:33 pm

______________________________________________
Chloe Johnson
Chloe Johnson
_________________
17 años ~ Slytherin
Club Slug
Sangre Pura

feat. Encontrable
en donde sea

sms # | espero, debo, daré
____Nick Hoffman
Nicholas Hoffman
_________________
17 años ~ Gryffindor
Golpeador
Sangre Pura

feat. Encontrable
en donde sea

sms # | espero, debo, daré
Rory Hawthorne
Rochelle Hawthorne
_________________
17 años ~ Ravenclaw
Estudiante Responsable
Sangre Pura

feat. Encontrable
en donde sea

sms # | espero, debo, daré
____Liam Hoffman
William Hoffman
_________________
17 años ~ Slytherin
Golpeador
Sangre Pura

feat. Jessie Wintringham
en donde sea

sms # | espero, debo, daré
Amy Gallagher
Amelia Gallagher
_________________
17 años ~ Gryffindor
Estudiante Normal
Sangre Pura

feat. Aldous Ollivander
en donde sea

sms # | espero, debo, daré
____Fredrick McKinnon
Fredrick McKinnon
_________________
24 años ~ Ex Ravenclaw
Desempleado
Mestizo

feat. Encontrable
en donde sea

sms # | espero, debo, daré
Dianne Williams
Dianne Williams
_________________
17 años ~ Hufflepuff
Prefecta
Mestiza

feat. Encontrable
en donde sea

sms # | espero, debo, daré
____ Ben Kline
Benjamín Kline
_________________
17 años ~ Gryffindor
Estudiante Vago
Sangre Pura

feat. Isobel McGonagall
en donde sea

sms # | espero, debo, daré
Sophia Calhoun
Sophia Calhoun
_________________
16 años ~ Gryffindor
Estudiante Rebelde
Sangre pura

feat. Encontrable
en donde sea

sms # | espero, debo, daré
____Noah Bennett
Noah Bennett
_________________
16 años ~ Hufflepuff
Estudiante Desinteresado
Sangre Pura

feat. Encontrable
en donde sea

sms # | espero, debo, daré
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por The New Adventure el Miér Sep 19, 2012 9:44 pm

Solveig Finnigan
Solveig Eirwen Finnigan
16 años # Sexto año # Hufflepuff # Cazadora # Sangre Pura
está con: Adam Jones ; en: Expreso, compartimiento

Tragué suavemente saliva sintiéndome reconfortada en los brazos de Adam; me sentía segura, y a pesar de que tenía un miedo que me comía de pies a cabeza sabía que él no dejaría que nada malo me pasara: estaba a salvo, pero ahora tenía que verificar que Mirana y Nate también estuviesen bien. El hecho de que algo malo pudiese llegar a pasarles hacía que mi pecho se cerrase y me impidiese respirar con la normalidad de siempre, en una sensación similar a la que tenía cuando me daba un ataque de asma, que gracias a Merlín todavía no había sucedido. - Lo sé... es solo que... no entiendo porqué estan pasando estas cosas... y tengo un miedo terrible - Instití mientras sentía como mi cuerpo temblaba ligeramente: hacía frío y estábamos totalmente empapados debido a la lluvia que continuaba cayendo sobre nuestras cabezas, seguramente mañana tendría un gran resfrío "Será mejor que tomes alguna de las pociones para no enfermarte" me dijo mi conciencia con una voz muy parecida a la de mamá.

Parpadeé un poco cuando Adam dijo que Nate estaría muriéndose de miedo, y alcé una ceja a modo de regaño. ¿En serio no podía llevarse bien con mi novio? Mira que él se le había tirado a medio Hogwarts y no recordaba nunca haberle hecho una escena... "Porque es hombre, los hombres tienden a hacer ese tipo de estupideces" me dijo una voz en mi cabeza; pero no quería pelear. - Por favor, Adam... no discutamos ahora... por favor. -Le pedí en un susurro mientras lo miraba fijamente a los ojos, haciendo mi mejor cara de inocencia: sabía que eso funcionaba, o al menos solía funcionar cuando tenía cuatro años. - Sí, ya lo sé... te sale "sin querer" - dije haciendo comillas con los dedos de forma graciosa. A veces Adam me hacía pensar que le molestaba que Nate y yo fuésemos novios, porque siempre que hablaba con él se ponía de esta forma... me preguntaba seriamente si eran celos, pero inmediatamente descartaba la idea porque no había forma de que él estuviese celoso de con quién saliera o no: después de todo, él hacía lo mismo. Y sí, eso me molestaba, pero bueno ¿quien soy yo para decirle con quién o no salir? simplemente soy su mejor amiga, y no creo que me haga caso cuando le diga que no debe salir con tal chica por el hecho de que ella era una zorra. Puse los ojos en blanco y alcé una ceja.

Sonreí ligeramente cuando dijo que no necesitaba encontrar a nadie más porque ya me había encontrado. A veces Adam era un grandisimo tonto, pero era mi tonto personal: yo lo conocía y sabía que en el fondo no era ese chico que muchas veces se mostraba, sino que por el contrario era amable, y hasta se preocupaba por mí en exceso. Me gustaba que se preocupase por mí, aunque no tanto. - ¿Ni siquiera aunque encontremos a Nate? - pregunté mientras tomaba su mano para aferrarme a ella como tantas veces lo había hecho. Me gustaba esa sensación, porque me hacía sentir más segura de lo que realmente me sentía: su mano me brindaba protección y calidez, y me gustaba sentir aquello. Suspiré. - Vale, mejor me cayo... - añadí rápidamente antes de que respondiera o me pusiera mala cara. Miré fijamente su rostro y me percaté que tenía tierra en la parte izquierda casi llegando a su nariz; saqué mi pañuelo y me coloqué de frente para después pasarle con cuidado por aquella zona manchada. - Mejor... supongo que no querrás que tu club de fans caiga en depresión al ver tu rostro sucio y magullado ¿verdad? - pregunté con una sonrisa, aunque pensar en aquello me irritaba... no obstante prefería aligerar la situación. "Él es mi mejor amigo, las demás son solo chicas de turno... no tengo que preocuparme por perder su atención ni su amistad incondicional... no tengo que ponerme celosa de ellas, o al menos: él no debe darse cuenta de que lo estoy" me dije a mí misma mordiéndome el labio inferior.
avatar
The New Adventure
Ministro de Magia
Ministro de Magia

Edad : 28
Grageas : 1481
Galeones : 6
Fecha de inscripción : 18/10/2008

Ver perfil de usuario http://thenewadventure.roleaddict.com

Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por The New Adventure el Jue Sep 20, 2012 9:36 am

Jessie Wintringham
Jessamine Maryam Wintringham.
16 años # 6to año # Ravenclaw # Sangre Impura
está con: Liam Hoffman ; en: Expreso, compartimiento

Esta mañana había despertado temprano para terminar de organizar las últimas cosas de mi baúl, pues los libros nuevos de sexto año habían llegado por catálogo el día de ayer por la tarde cuando con mi madre y mi padre habíamos ido a cenar para despedirme de ellos: me gustaba pasar tiempo a su lado, saber que todavía podía seguir sintiendo su protección pese a las circunstancias que se estaban viviendo últimamente; no obstante, comenzaba a sospechar que debía ser yo quien debía mantenerme en alerta, dado que ellos estaban totalmente indefensos si llegase a… “No… nada malo va a pasarles” me dijo mi propio pensamiento de forma rotunda.

El tren hacía el recorrido habitual desde la estación King Cross hasta la estación de Hogsmeade. Para ser sincera los viajes largos nunca habían sido especialmente de mi agrado, o mejor dicho: ni siquiera los viajes en coche me gustaban porque me daban náuseas; debido a eso, minutos antes de comenzar el viaje siempre iba al compartimiento de los profesores y les pedía una poción para calmar estos síntomas, y si bien tenían efecto de todas formas seguía sintiéndome incómoda.

Me encontré con varios amigos, comentamos sobre nuestras vacaciones y las expectativas que teníamos para este nuevo año en el Instituto; la verdad, que a comparación de muchos yo era una estudiante totalmente normal: no tenía las mejores notas del mundo, pero sí era curiosa y generalmente no me costaba aprender los hechizos que veíamos en clases, pero reconocía que necesitaba realmente ayuda en pociones porque sin duda era un caos en esa materia: me ponía los pelos de punta cada vez que tenía que hacer una poción y nunca me salía bien a la primera… el año pasado había estado a punto de suspenderla de no ser por la inmensa ayuda que recibí de mis compañeros que me ayudaron a pasar la materia. El viejo Slug me aconsejó que me consiguiera un tutor para este año y me sugirió que se lo pidiera a William Hoffman, el chico de séptimo de Slytherin que según él era “perfecto” para tutorías.

¿Quién demonios era William Hoffman? En realidad no conocía mucho a los chicos de Slytherin porque solía evitarlos ya que generalmente solían tratarme de forma desagradable por el hecho de que mis padres eran muggles, y esa simple razón hacía que me mantuviese alejada de ellos. La verdad que no quería pedirle ayuda a alguien de ellos, pero…

Suspiré.

De pronto, el tren frenó de golpe dándome una sacudida que hizo que me golpease contra la pared. Me quejé del breve dolor y jadeé al escuchar la voz que resonó por todos lados. “Va a por nosotros” pensé abriendo muchos los ojos al escuchar que nuestro destino ya estaba predicho… me puse tensa y fruncí mi ceño intentando no mostrar el miedo que corría por mi cuerpo. “No va a pasar nada… Albus Dumbledore no dejará que nada suceda” me convencí mentalmente. Me mordí el labio inferior, y de pronto, cuando él terminó de hablar, una explosión se escuchó desde uno de los compartimientos contiguos. Pegué un grito y brinqué de mi asiento, me acerqué rápidamente a la puerta y la abrí para a ver como una nube de polvo invadía el lugar: me cubrí con el brazo y agarré con fuerza mi varita. Cuando estuve lista, salí y empecé a caminar hacia donde escuchaba gritos de ayuda. “Tengo que hacer algo” pensé desesperadamente.

Una vez que llegué al lugar y logré abrirme paso, ignorando las voces que decían que no nos acercáramos allí, me encontré con el cuerpo de un muchacho que debía ser de séptimo curso: tenía el cabello cobrizo y su rostro estaba con pequeños cortes debido a la chapa que se le había caído encima. Me acerqué rápidamente a él sin poder evitarlo, dado que nadie había parecido darse cuenta de su existencia en ese lugar y me arrodillé a su lado con la mano temblorosa para tomarle el pulso. Suspiré con alivio cuando me di cuenta que seguía con vida, y susurré - Ennervate - No sabía quien era, dado que como dije en realidad no es que fuese una de las chicas más populares de mi casa, no obstante sabía que no era Ravenclaw porque de lo contrario lo reconocería al haber pertenecido a esa casa desde hacía ya seis años; y también sabía que no era de sexto porque por igual motivo lo reconocería. Tenía más pinta de ser de séptimo año, y me parecía que lo había visto en algún lado anteriormente ¿en algún partido de Quidditch, quizás? pensé alzando una ceja: era posible, aunque no iba mucho a los partidos debido a la altura (que me da pánico estar a metros sobre el suelo y me pone incómoda). Suspiré en la espera de que despertase debido al hechizo revitalizador.
avatar
The New Adventure
Ministro de Magia
Ministro de Magia

Edad : 28
Grageas : 1481
Galeones : 6
Fecha de inscripción : 18/10/2008

Ver perfil de usuario http://thenewadventure.roleaddict.com

Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por Invitado el Jue Sep 20, 2012 8:10 pm

Cassandra Flint
as: Cassandra Paige Flint Beaumont
● 16 años # Sexto año # Miembro de la Casa Ravenclaw » Sangre Pura
[ Está con Keegan Hawthorne ;; Expreso de Hogwarts, compartimiento ]

No sabía si su voz era producto de mi imaginación o si el agudo dolor que sentía me estaba provocando alucinaciones al pensar que Keegan podría estar aquí conmigo, cuando sus hermanas son quien más lo necesitan. Con esfuerzo traté de abrir una vez más mis ojos para poder distinguir en medio de la oscuridad el color y la forma de sus ojos, azules y profundos… ¿de verdad era él? me pregunté internamente; sin poder evitarlo alcé mi mano dudosamente con la intención de tocar su rostro, acariciándolo suavemente como a manera de reconocimiento, sus labios se habían curvado formando aquella sonrisa tan característica de Keegan, aún en medio de la oscuridad podía notarlo, pero no fue hasta que me llamó “peque” cuando caí en la cuenta de que en verdad era él… puesto que él era el único - además de mi padre - que tenía esa manía de tratarme como si fuera una niña indefensa y desprotegida. “Ahora no, Cassandra…” me llamó la atención mi mente, ante la ligera incomodidad que me hizo sentir al percibir la manera en que acariciaba mi rostro. – Estoy bien, no te preocupes… – aseguré con una mueca de dolor, al sentir una punzada de dolor que me hizo deslizar mi mano hasta su pecho y arrugar su gabardina. Sus ojos reflejaban preocupación y lo que menos quería era que se preocupara por mí... así como tampoco podía darme el lujo de demostrarle el miedo que crecía dentro de mí, oprimiendo mi pecho.

– No… déjame, yo… yo puedo sola, Keegan – repuse en un susurro forzado, volviendo mi rostro para que dejara de acariciarme con esa gentil amabilidad y respondiendo a su pregunta de si podía levantarme por mi propia cuenta o prefería que me cargara. Mi pecho subía y bajaba al compás de mi respiración acelerada por los latidos de mi corazón. El que estuviera tan cerca de mí me hacía sentir incómoda y un poco molesta… por que de no ser por el agudo dolor que sentía en la pierna ya me habría levantado sin necesidad de pedírle ayuda. Me sostuve con cuidado de sus hombros, en busca de apoyo para tratar de incorporarme, pero fue inútil… – Entonces vete, Keegan… – le espeté, con los ojos vidriosos a causa del dolor en mi pierna, apartándolo un poco de mí, cuando dijo que los vidrios podría caerme en cualquier momento, si no nos dábamos prisa. – No te necesito… – musité débilmente.

No quería quedar ante Keegan Hawthorne como una chica débil y vulnerable que es incapaz de salir un aprieto por su propia cuenta. Mi orgullo y mi determinación me impedían aceptar su ayuda, aún siendo mi… futuro esposo, no podía aceptarlo y el que fingiera preocupación no me haría cambiar de opinión. A fin de cuentas… Keegan y yo éramos unos completos extraños y pretender que se preocupa por una chica a la que apenas conoce y ha tratado en su vida no es nada creíble. ¿Por qué mi padre tuvo que hacerme esto? ¿Por qué? – Si... si te sientes obligado por ese estúpido código de moralidad que tienen tú y mi padre, entonces te libero de ello, por que no necesito de tu protección… – le dije ahogando un gesto de dolor, pero enfatizando las tres últimas palabras.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por The New Adventure el Vie Sep 21, 2012 9:40 am

Robyn Hepburn
Robyn Aubriella Hepburn.
17 años # 7mo año # Hufflepuff # Sangre Mestiza
está con: Peter Pettigrew ; en: Expreso, compartimiento

Presioné mis labios con fuerza mientras miraba al otro de la ventana: todavía no era capaz de quitarme las espantosas imágenes de este verano de mi cabeza, y cada vez que cerraba los ojos las mismas aparecían de forma nítidas como si estuviese en ese mismo lugar una vez más. Mi padre, mi madre y mi hermano pequeño habían fallecido a causa de la maldición imperdonable mientras yo no estaba en casa debido a un viaje improvisto que había tenido que hacer a Gales, y al volver a casa y encontrarme con sus cuerpos y ojos abiertos como si estuviesen viendo al mismísimo demonio era algo que no podía sacarme de la cabeza; de aquello había pasado ya dos meses, y no había una sola noche en la que no despertara gritando debido a las pesadillas.

Actualmente vivía con mis tíos: dos muggles (hermanos de mi padre) que me habían acogido sin saber el secreto de mi madre (quien nunca le dijo a la familia de mi padre que era bruja, cosa que él había aceptado desde el principio debido al gran amor que sintió por ella cuando la conoció), sí… fue todo un caos tener que explicarle todo lo que había sucedido realmente con mi familia, y de hecho había roto en llanto al momento de decirles toda la verdad, pero por suerte no estuve sola sino que Sprout había sido amable en venir a ayudar con la situación. A mis tíos no les gustó la idea que fuese bruja, ya que hasta al momento habían rechazado todo tipo de situaciones anormales en el mundo, pero por suerte con el paso de los días se volvieron más comprensivos y por sobretodo compasivos: me ayudaron a instalarme, e incluso se ofrecieron a pagarme un psicólogo para que fuese a hablar de mi pérdida… según ellos estaba tomándolo de una forma realmente adulta ya que intentaba no mostrarme imponente delante de los demás, y ellos insistían que en cualquier momento iba a explorar de forma totalmente inesperada, pero yo seguía negándome a volver a tratar el tema con ellos: ya había llorado una vez y no quería volver a sentirme así de triste, nunca más.

Suspiré con profundidad, y sequé rápidamente una lágrima que caía por mi mejilla. “Tienes que ser fuerte, Robyn” es lo que mi madre hubiese dicho en un momento como este. Ella sabía que iban a por ella por ser una traidora de sangre: mi madre, una mujer de buena familia (o algo por el estilo) traicionó a los suyos cuando conoció a mi padre: un simple obrero muggle que construía edificios, a él no le importo que ella fuese bruja, ni que mi hermano y yo también lo fuéramos, él nos quiso con todas nuestras cosas “raras” y aceptó la petición de mi madre en no decirle a nadie quienes éramos realmente… no por vergüenza, sino por el simple hecho que los muggles no pueden saber sobre nosotros mientras podamos evitarlo. Pero la familia de mi madre claramente no se iba a quedar con los brazos cruzados y estuvimos escondiéndonos durante todos estos años, hasta que finalmente nos encontraron… “Maldita sea” los odiaba tan intensamente como jamás había odiado a nadie y el sentimiento de odiar a alguien no estaba dentro de los valores que mi familia me había enseñado en todos estos años.

De pronto, el tren frenó sacudiendo el vagón y una voz fría y áspera se escuchó por todo el compartimiento. Me tensé y escuché con atención aquellas palabras vacías sintiéndome cada vez más enfadada, me mordí el labio inferior, y de pronto hubo un estruendo que me paralizó por completo."No..." pensé abriendo mucho los ojos dada la impersión. "No... no..." volví a pensar mientras alzaba una ceja incrédulamente ¿Por qué estaba pasando esto? ¿Por qué? Me levanté de mi asiento y caminé hacia el pasillo, luego vi una inmensa cantidad de polvo viniendo a nuestra dirección y me cubrí con el brazo la nariz para que después no me hiciera mal respirar. Si bien este compartimiento no había sufrido el ataque, las cosas habían empezado a caerse - ¡Ten cuidado! - le grité a un muchacho que estaba pasando por ahí, pero al ver que no me hizo caso lo cogí del brazo y lo jalé hacia mi dirección justo antes de que la chapa cayera al suelo. - ¿Que estás loco? - le pregunté indignada. Luego reconocí a Peter y me mofé ¿por qué no me sorprende? Mi expresión se ablandó sin poder evitarlo - ¿estás bien? - le pregunté preocupada. Temblé ligeramente y respiré con cierta dificultad.
avatar
The New Adventure
Ministro de Magia
Ministro de Magia

Edad : 28
Grageas : 1481
Galeones : 6
Fecha de inscripción : 18/10/2008

Ver perfil de usuario http://thenewadventure.roleaddict.com

Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por Invitado el Vie Sep 21, 2012 11:39 pm



Sirius Black
as: Sirius Orión Black III
● 17 años # Séptimo año # Miembro de la Casa Gryffindor # Golpeador del Equipo de Quidditch de Gryffindor # Animago Ilegal » Sangre Pura
[ Está con Marlene McKinnon ;; Expreso de Hogwarts, Pasillos ]

“Aquí vamos…” repuso mi mente con esa nota de ironía palpable que, me hizo llevarme una mano a mi frente para masajearla con la yema de mis dedos, cuando detecte que arrugaba el ceño y me miraba con aire de ofendida, lo cual comprueba solo una cosa: Que Marlene McKinnon es una amargada que no sabe apreciar la comicidad de ningún comentario sin sentirse indignada u ofendida, ni tampoco valora el lado hilarante de la vida. “Bravo, Sirius… solo a ti se te ocurre reírte en cara de una maniática, compulsiva y obsesiva como McKinnon en un momento de crisis…” alabó mi mente, con escepticismo. – Por nada, Marlene… – dije con una expresión socarrona, al responder a su pregunta, como si no le estuviera dando la menor importancia, solamente para no ahondar en ella y evitar que terminemos discutiendo como de costumbre. Carajo, ¿Cómo puede vivir así? por que lo cierto es que si fuera yo, ya me habría lanzado de la torre de Astronomía en la primera oportunidad, si tuviera esa maldita manía de querer controlarlo todo, desquiciándome si las cosas no salen precisamente como lo has planeado. ¿Tanto le costaba no tomar las bromas o los comentarios tan apecho? me pregunté internamente, sin apartar la mirada del rostro de Marlene, mientras inhalaba y exhalaba profundamente, negando de manera imperceptible, antes de darme la media vuelta. Pero entonces sus palabras me hicieron reaccionar, de una forma inesperada ya que jamás había visto a Marlene en esta situación.

Todos, incluyéndome, estábamos al borde de la puta desesperación por estar atrapados en el compartimiento sin forma de salir y sin otra cosa más que escuchar los gritos de terror y desesperación de aquellos que se encuentran afuera, mientras ese maldito sentimiento de impotencia al no poder hacer nada te consume lentamente, llenándote de coraje, por que mientras tú estás bien, otros suplican por ayuda. – ¿Crees que no sé que lo que siente, Marlene? – espeté, sin detenerme a pensar en la dureza de mis palabras. ¿Cómo podía venirme ahora con algo así, cuando es ella la que en realidad no comprende, ni tiene idea de lo que estoy sintiendo? El que hablara de esa forma como si no tuviera idea de lo que se siente estar encerrado en este lugar sin poder hacer nada, mientras mis amigos y el idiota de mi hermano están allá afuera, yo estoy aquí… con ella… ¿se atreve a decirme que no sé como se siente? – ¡Claro...! por poco olvido que tú eres la única aquí que se siente con la capacidad de preocuparse por los que realmente le importan… ¿cómo pude ser tan estúpido? – dije con una nota de sarcasmo y a la vez tratando de controlarme para no dejarme llevar por el enfado que me habían provocado sus palabras. En este momento estaba haciendo un esfuerzo descomunal para no perder los estribos y decirle cosas que puedan herirla, por que aunque no lo parezca… sé que mañana me arrepentiré de haberlo hecho y lo que menos deseo… es lastimarla, por culpa de la situación que nos encontramos atravesando. Quizás yo ya no tenía familia, pero así como Evans, Dora, Ethan y su hermano, significan mucho para ella… James, Remus, Peter y Charlotte, son lo más cercano que tengo a una familia y por ellos soy capaz de poner mi propia vida en riesgo con tal de salvarlos y acudir en su ayuda sin importarme la gravedad de las consecuencias. “Trata de entenderla…” pidió la parte racional de mi mente… “Está angustiada y no sabe lo que dice…” me dijo una vez más esa voz dentro de mis pensamientos, esforzándose por serenarme. Lo cierto es que, no era yo, si no maldito temor el que estaba hablando por mí.

Me recargué contra la puerta que se encontraba bloqueada a mis espaldas, para observarla desde mi posición, echando ligeramente la cabeza atrás, con una expresión aparentemente relajada que no dejara entrever lo que interiormente me estaba consumiendo. El sarcasmo en sus palabras no me molestaba, si no al contrario, me lo estaba tomando con la mayor tranquilidad, a diferencia de ella. ¿Sinceramente? tenía mis dudas acerca de que a Marlene McKinnon le importe una mierda quebrantar las reglas del Ministerio de Magia. A menos... que se trate de una situación de emergencia, entonces ahí si creeré que McKinnon es capaz de ir en contra de su buen juicio y de su voluntad para pasarse por alto las normas y quebrantarlas por una vez en su vida. De otra forma jamás lo creería. La sola idea resulta tan bizarra que es imposible no jactarse de ello. – Creo que no me has entendido… – repuse mirando fijante sus ojos castaños, con toda la intención de aclarar el malentendido. Es cierto… de todos los que estábamos aquí, yo era la persona menos indicada para recordarle la dichosa autorización y toda esa sarta de estupideces impuestas por el Ministerio, pero esa no era la verdadera razón por la que se lo había dicho. – si es cierto que el Ministerio de Magia ha agachado la cabeza y se ha dejado doblegar. Significa que esos canallas no descansarán hasta ver alcanzado su objetivo… – elegí con cuidado lo que quería darle a entender, asegurándome de que ella fuera la única capaz de captar el significado oculto en mis palabras. Las palabras de ese miserable fueron claras… por lo tanto no iba a permitir que Marlene corriera un riesgo que pusiera en peligro su propia vida. Tomé una honda bocanada de aire, antes de acercarme a ella y tomarla suavemente del brazo, obligándola a mirarme directamente a los ojos, para dejarle en claro lo que estaba a punto de confesarle… de manera que nuestros rostros quedaron lo suficientemente cerca como para sentir su agitada respiración. – Escúchame bien, si algo pasa no me pidas que me quede en la retaguardia, por que no voy a permitir que te hagan daño… ¿me has entendido? – murmuré, sin apartar en ningún momento la mirada de esos ojos castaños que me miraban con una extraña mezcla sentimientos que no sabía como interpretar. “Primero tendrán que pasar sobre mi cadáver hasta de dejar que te lleven con ellos” sentencié dentro de mi mente. La convicción y la determinación inyectada en cada palabra me impedían apartar la mirada de su rostro, pero más que nada de sus ojos. Una sensación cálida que nunca antes había experimentado recorría cada parte de mi cuerpo como una descarga eléctrica que aceleró los latidos de mi corazón. ¿Qué diablos era esto? me pregunté con un dejo de desconcierto, cuando deslicé una mano para llevarla su pecho para tratar de calmar su respiración, seguido hasta su corazón y sentir bajo la palma de mi mano como latía frenéticamente. Hasta este momento… ninguno de los dos había hecho nada para alejarse y ponerle fin a este contacto… así que rompí el contacto de su mirada con la mía, tragando con cierta dificultad, para después apartarme y tratar de pensar que podíamos hacer al respecto.

Cuando dijo que no iba a permitir que hiciera la locura de emplear un bombarda para volar la puerta del compartimiento, no pude evitar sonreír de una manera extraña. – ¿Yo? Por nadie en particular… – aclaré, con ese aire de inocencia que ni yo mismo me creía y a su vez dejando en claro que no pondría objeción alguna a sus palabras. Reconozco que utilizar un bombarda no fue la idea más brillante que se me pudo haber ocurrido, aunque nada le costaba con dejarme intentarlo… pero pedirle algo así, ya era casi tan arriesgado como el pedirle que confiara en mi. “Era un plan demasiado arriesgado y lo sabes perfectamente” dictaminó mi mente, confirmando lo que había sentido hace unos momentos al hacerme ver que mi plan podría haberlos puesto en riesgo. – Lo sé… si no me lo hubieras impedido no serias Marlene McKinnon… – bromeé, con ligereza al tiempo que giraba los ojos como resignándome a la idea de que así era ella y era normal que actuara de esa manera. Después de todo, era Prefecta y tenía autoridad para hacer y deshacer lo que cree conveniente.

Al darme cuenta de cómo su mano se aferraba a la mía con fuerza… observé con discreción nuestras manos enlazadas por unos breves segundos, tratando de prolongarlo el mayor tiempo posible el contacto, para infundirle confianza y seguridad. Como pidiéndole que conservara la calma y se quedara conmigo para que juntos saliéramos de esto y una vez que todo esto pase volvamos a hacer los mismos de siempre, al menos en parte. Realmente no quería detenerme a examinar con detenimiento que era esta sensación, pero por alguna extraña razón, el tenerla cerca de mí lograba hacerme pensar con mejor claridad las cosas. Si trabajamos en equipo por una sola vez… confío en que lo lograremos. Pero para eso necesitaba que confiara en mí y por sobretodo se aferrara a la corazonada de que podemos hacerlo. En ese instante… las palabras de Marlene diciendo que no le importaba quebrantar todas las reglas del Ministerio de Magia para poder sacar a los niños, incluyéndome, me hizo sonreír por que en el fondo… eso era justo lo que deseaba escuchar de sus labios, aunque no lo reconociera. Sin embargo… hubo algo que llamó mi atención y que me hizo mirarle con una expresión ceñuda que ocultaba mi incredulidad cuando reconoció en mi cara que yo también era su responsabilidad. ¿Acaso he oído bien? ¿De verdad Marlene McKinnon me considera parte de su responsabilidad? Vaya… esto si que es nuevo… Negué suavemente, pensándolo bien. “Apenas se tranquilice, olvidará lo que ha dicho y mañana a esta hora no tendrá importancia” me convencí con la intención de olvidarlo. – Está bien, hagamos esto… – concreté, esbozando una pequeña sonrisa y volviendo el rostro hacia ella para mirarla fijamente a los ojos, tratando de no tomarme seriamente sus palabras. Sea cierto o no… creo que me tomaré la libertad de creer remotamente que en el fondo no le soy indiferente y que muy en el fondo se preocupa por mí. Me dije para así movilizarme y llevar a cabo un plan que, esta vez si podía funcionar, si trabajamos juntos. – Siempre hay una primera vez para todo y me parece que es tiempo de poner en práctica los conocimientos que hemos adquirido en estos años… – aseguré, con una sonrisa que hiciera mi mejor esfuerzo por convencerla y orillarla a tomar este riesgo entre los dos. – Además, ¿qué es la vida sin algo de riesgo? – repuse casualmente manteniendo a flote mi sonrisa, mientras sostenía su mano entre la mía. Vale… una cosa era poner mí vida en riesgo y otra era arriesgarlos a tomar esta decisión y lo cierto es que… mientras los dos estuviéramos en desacuerdo no podríamos llevarlo a cabo. – Tenemos que intentarlo, si no nunca lo sabremos, Marlene – le dije con sinceridad respondiendo a su pregunta con respecto a si creía que era seguro llevar a cabo una aparición conjunta. – Olvidemos todo… ¿de acuerdo? lo que vamos a hacer es lo siguiente: montaremos si es necesario uno o dos trasladores sin importar la estupidez impuesta por el Ministerio de Magia. Tú te iras con los chicos que necesitan ser atendidos y cuando hayas llegado a la estación con ellos lanzaras las chispas para confirmarme que llegaron a salvo y sin ningún problema. – hice una breve pausa, con la mirada clavada en esos ojos castaños. Respiré profundamente antes de continuar. – Seguido enviaré en el segundo traslador a la otra mitad y yo me quedaré hasta el final para aparecerme con los queden – determiné a la espera de que no pusiera objeciones al respecto y se convenciera de que la única solución que teníamos a la mano era juntar su idea y la mía en una sola. – Sé que no quieres ponerlos en peligro… – dije quedamente solo para que ella me escuchara, impidiendo que se soltara de mí, cuando noté que tenía la intención de alejarse, al no estar segura. – Pero mientras no lo intentemos no podemos saber si resultara o no… tienes que confiar en que todo saldrá bien y que ellos también lo estarán… – le pedí en silencio, llevando una mano hasta su mentón para obligarla a mirarme a los ojos una vez más. Al decir que “ellos estarán bien” no solo me refería a los niños, si no también a sus seres queridos.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por The New Adventure el Sáb Sep 22, 2012 12:44 am

Marlene McKinnon
Marlene Elladora McKinnon Jenkins
17 años # Séptimo año # Ravenclaw # Prefecta # Sangre Mestiza
está con: Sirius Black ; en: Expreso, compartimiento

Respiré con profundidad, sintiéndome cada vez más molesta: ¿por qué siempre tenía que enfadarme con él? ¿por qué nunca podíamos estar más de cinco minutos sin mandarnos a la mierda, sin querer tener ganas de tirarle hechizos como el mocomurciélago o parecido? ¿A caso Sirius Black no podía por una vez en su puta vida tomarse una situación en serio? Esto no era un maldito juego o una broma: la gente moría en situaciones como esta, la familia, los amigos... el amor... podía perderse todo en un abrir y cerrar de ojos en un momento como este y era desquiciante estar sin poder hacer nada para ayudar al otro. Deseaba con todas mis fuerzas poder ayudar a quienes se encontraban allí, deseaba poder multiplicarme, ser más rápida, más hábil, tener el conocimiento suficiente para poder... hacer algo; pero no era lo suficientemente buena, debía esforzarme más... Puede que él no entienda esta necesidad mía de ser así, y tampoco iba a gastarme en explicarle a un imbécil fanfarrón.

Estaba nerviosa, casi histérica... pero realmente necesitaba sentir el control sobre mi misma, saber que era yo quien podía guiar a los demás y asegurarme que ninguno iba a salir más herido de lo que ya estaba, ni siquiera él. No es que realmente me preocupase, no obstante, Sirius Black era mi responsabilidad: era prefecta, y si algo les sucedía a quienes estaban conmigo sería culpa mía por no saber manejar la situación. - ¿Lo sabes? - espeté al mismo tiempo que él mientras lo miraba fijamente a los ojos enfurecidamente. - ¿Sabes lo que es pasarse veinticuatro horas sin poder pegar el ojo cuando no sabes si tu familia volverá después de haberse ido a una misión quién sabe qué lugar del mundo? ¿cuantas veces has estado en una situación como esta? ¿Cuántas veces has sentido esta opresión en el pecho que no te deja respirar? Porque si sabes lo que eso se siente, quizás podamos hacer terapia grupal para compartir consejos de como sobrellevar la desesperación de no tener noticias, de no saber si volverás a verlos al día siguiente, si no volverás a verlos sonreír, a escucharlos hablar... a nada... - dije sintiendo como mis ojos comenzaban a llenarse de lágrimas. Este sentimiento era una mierda, una porquería... y odiaba por sobretodo que Sirius Black estuviese presente en estos momentos. Desvié bruscamente mi mirada de la suya mientras cerraba nuevamente los ojos intentando concentrarme. Vale, quizás no estaba siendo justa con él estos momentos, pero él tampoco había sido agradable conmigo... - No digo que tu seas un insensible... por más que a veces parezca que eres así... lo que quiero decir es que yo no puedo...- mi voz se perdió quedando inconclusa mientras negaba suavemente con la cabeza, sin terminar de decir la frase que quería decir: no podía quedarme tan tranquila como él lo estaba aparentando en estos mismos momentos, por más que él se preocupe por sus amigos y demás.

Respiré nuevamente y alcé una ceja - Entonces explícate mejor - le pedí con algo de impaciencia. Me ponía nerviosa estar en este lugar sin poder hacer nada útil, y necesitaba realmente encontrar una forma de sacarlos a todos de este lugar para luego volver a ayudar a quienes estaban en el compartimiento contiguo, después de todo era una persona mayor de edad y nadie podía prohibírmelo. Era cierto: mis padres desconfiaban del Ministerio de Magia desde hacía bastante tiempo, según ellos ya desde hacía algunos meses había funcionarios que actuaban de forma sospechosa, y por eso siempre me prohibían que escribiera cosas de "importancia" en las lechuzas, dado que el Ministerio podría estar interceptando todas las correspondencias. - Sí... sé a lo que te refieres... - coincidí mientras me mordía ligeramente el labio inferior un poco fastidiada, claro que no podía decirle lo que mis padres pensaban al respecto justamente en este lugar. Luego, me cogió del brazo con suavidad y no tuve más opción que volver a verle a los ojos: aquellos ojos grises que podía llegar a hacer que más de una se quedase sin respiración. Merlín... estaba tan cerca de él, tan pero tan cerca que estaba aturdida: era capaz de sentir su aroma embriagador, su respiración... Oh, por Dios... creo que jamás habíamos estado tan cerca como ahora, y me sentía tan... estúpida. Me quedé media perpleja al escuchar sus palabras y sin poder evitarlo sonreí "se preocupa por ti, Marlene" me dijo mi mente casi bailando la macarena como si no pudiese creérselo. - No va a pasarme nada... pero supongo que pedirte que te mantengas fuera de los peligros va a resultar un poco imposible ¿verdad? - le pregunté suavizando mis palabras. Sonreí nuevamente de costado, sintiendo como mi corazón palpitaba con fuerza, la respiración se percibía de forma entrecortada y sentía una sensación rara recorrer por mi cuerpo. Me quedé mirándolo a los ojos durante unos cuantos segundos, sintiendo que de esa forma lograba tranquilizarme; luego, sentí como su mano se deslizaba por mi cuerpo hasta que llegó a mi pecho haciendo que sin poder evitarlo un rubor subiera a mis mejillas debido a la vergüenza: en realidad ningún chico que no fuesen mis hermanos me había... "Demonios" pensé sintiendo como de pronto mi corazón latía con más fuerza en vez de tranquilizarse. Luego entendí lo que pretendía hacer, que era... contenerme de alguna forma y hacer que mi respiración volviese a la normalidad, así que cerré momentáneamente. ¿Por qué no me molestaba el hecho de que estuviese invadiendo mi espacio personal? ¿Por qué me sentía tan avergonzada? Y de pronto me sentí un poco incómoda. No mucho después, él rompió el contacto visual y se apartó de mí dejándome una sensación extraña. "Wow" pensé sin aliento. "Seguramente debo estar volviéndome loca... esto no es más que un momento de debilidad en donde Sirius Black es la única persona adulta con la que puedo contar para sacarlos a todos a salvo... eso podría explicar porqué me siento de esta forma estando con él en estos momentos, porque de lo contrario ¿me sentiría de esta misma forma?" pensé intentando ser razonable y quitar esta rara sensación que había aparecido en mi pecho cuando colocó su mano para calmar los latidos de mi corazón. "Genial... ahora me va a costar volver a verlo a los ojos... seguro que ni siquiera sabe que es el primer hombre que te pone una mano encima..." me dije un poco incómoda mientras me rascaba suavemente la mejilla... "O quizás si lo sabe" aventuró mi mente respecto a que si sabía o no que en realidad nadie me... bueno, ya... . "Pero él no lo hizo con esas intenciones, quería ser amable..." reprendió otra vocecilla que quizás tenía razón. Decidí que no era momento de pensar al respecto, y que ya luego tendría tiempo de razonarlo con tranquilidad, quizás estaba haciendo demasiado escándalo por nada.

Puse los ojos en blanco y después negué con la cabeza como diciendo " olvídalo y ya, pasemos a otro plan". Realmente eso de tirar una bombarda era el peor plan de la historia dadas las condiciones del compartimiento en cuestión, y lo que menos necesitábamos eran más heridos. - Exactamente - respondí con cierto orgullo cuando dijo que si no se lo hubiese impedido no sería yo misma. No iba a permitir que se pusiera en peligro ni él mismo ni a los demás.

Me aferré a su mano en el intento de conservar la calma, porque con todo esto que teníamos encima creo que iba a perder el uso de la razón en cualquier momento y quien terminaría utilizando un bombarda o algo parecido sería yo y en ese entonces pasaría a parecerme como Sirius Black, y honestamente no era la idea que tenía en mente. Tenía que actuar con calma, serenidad y por sobretodo con la mente en frío: actuando precipitadamente no iba a llegar a ningún lado e incluso podría ser peor para todos. Tragué saliva y suspiré con profundidad, ¿cómo podía sentirme aliviada y fastidiada al mismo tiempo por el hecho de que Sirius Black estuviese a mi lado en este momento? Lo cierto era que a veces Sirius era desesperante y me daban ganas de matarlo, pero otras veces... cuando se preocupaba por mí... era tan... Merlín realmente estaba por decir "dulce" pero creo que "diferente" es la palabra correcta. - Te escucho... - susurré finalmente cuando al parecer se le ocurrió un plan. Bueno... tenía que reconocer que el plan de Sirius no estaba tan mal que digamos, aunque me preocupaba el hecho que a él pudiese pasarle algo, no podía ser tan insensible de no preocuparme por él, y sí... en el fondo quería que estuviese a salvo de esta situación. - tu siempre te arriesgas demasiado... - dije poniendo los ojos en blanco aunque bromeando un poco. Un momento ¿estaba bromeando? ¿Realmente estaba bromeando? Giré los ojos sin poder evitarlo. Intenté creer en sus palabras cuando dijo que debía creer que todo iba a salir bien, y asentí con la cabeza sabiendo que solo estaba diciéndolo para "incitarme" en llevar a cabo el plan "al demonio... no podremos sacarlos de aquí de otra forma que no sea por lo que él mismo ha dicho... así que..." pesé soltando un suspiro. - Creo que puedo intentar hacer los transladores... no estoy segura si funcionarán: como sabes en Hogwarts no se pueden utilizar y fuera de Hogwarts debemos pedir permiso así que en práctica jamás he tenido la oportunidad de hacerlo... pero... podría funcionar - me mordí el labio nerviosamente y pasé una mano por mi cabello acomodando un mechón nerviosamente. No estaba muy segura de poder conseguirlo... pero con intentarlo no perdía nada... si no lo lograba pensaríamos en otro plan. Además, tanto su idea de aparecerse como la mía de hacer el translador eran los únicos métodos con los cuales podíamos asegurarnos que ellos no iban a lastimarse más de la cuenta. Gracias al cielo solo un pequeño grupo tenían cortaduras en los pies y en algunas partes del rostro que había intentado sanar uno por uno, pero sabía que de todas formas no era suficiente y prefería asegurarme sacarlos por un medio que no hiciera que sus heridas volviesen a abrirse o que por lo peor: se hicieran otras nuevas. No me quedaba otra que aceptar su plan. - ¿Me prometes que si hacemos esto no intentarás hacer ninguna locura, por favor? - le pedí mirándolo intensamente a los ojos. - Sé que estás bastante grandecito y que puedes cuidarte... pero necesito saber que realmente puedo confiar en ti... - porque si algo llegara a pasarte... Merlín... ¿por qué ni siquiera era capaz de digerir la idea de que algo pudiera pasarle a Sirius? Él estaba en igual o peor condición que yo, dado que abiertamente había renunciado a su familia y era considerado un "traidor", también podían ir tanto por él como a por mí... y no soportaba esa sensación. "Genial, alguien más por quién preocuparse" pensé soltando un profundo suspiro, no obstante... supongo que después de hoy podré fingir que realmente no me importa, cuando en realidad... bueno, tú y yo sabemos que sí.

avatar
The New Adventure
Ministro de Magia
Ministro de Magia

Edad : 28
Grageas : 1481
Galeones : 6
Fecha de inscripción : 18/10/2008

Ver perfil de usuario http://thenewadventure.roleaddict.com

Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por Invitado el Mar Sep 25, 2012 11:30 am

Alice Breckenridge
# Con: Frank L.
7mo ; 17 años
Gryffindor
Club Slug
» Sangre Pura
# Sin mensaje
Cassandra Flint
# Con: Keegan H.
6to ; 16 años
Ravenclaw
None
» Sangre Pura
# Mensaje
Emmeline Vance
# Con: Gavin O.
7mo ; 17 años
Hufflepuff
Club Slug
» Sangre Pura
# Sin Mensaje
Isobel McGonagall
# Con: Ben K.
7mo ; 17 años
Gryffindor
Prefecta
» Sangre Mestiza
# Sin mensaje ; Doy
Phyllida Howe
# Con: Disponible
6to ; 16 años
Ravenclaw
None
» Sangre Pura
# Sin mensaje
Maggie McGonagall
# Con: Liam M.
Ex Gry ; 24 años
Orden de Fénix
Sanadora
» Sangre Mestiza
# Sin mensaje
Mirana Finnigan
# Con: Disponible
6to ; 16 años
Slytherin
Cazadora
» Sangre Pura
# Sin mensaje
Aldous Ollivander
# Con: Amy G.
7mo ; 17 años
Hufflepuff
Prefecto
» Sangre Mestiza
# Sin mensaje
Cadmus Thicknesse
# Con: Disponible
6to ; 16 años
Ravenclaw
None
» Sangre Pura
# Sin mensaje
Dorian Holzmann
# Con: Charlotte K.
Ex Gry ; 25 años
Orden del Fénix
Runas Antiguas
» Sangre Pura
# Mensaje
Lucius Malfoy
# Con: Disponible
Ex Sly ; 24 años
Mortífago
M. de Magia
» Sangre Pura
# Sin mensaje
Severus Snape
# Con: Disponible
7mo ; 17 años
Sytherin
Club Slug
» Sangre Mestiza
# Sin mensaje
Sirius Black
# Con: Marlene M.
7mo ; 17 años
Gryffindor
Golpeador
» Sangre Pura
# Mensaje ; Doy
Xeno Lovegood
# Con: Disponible
7mo ; 17 años
Ravenclaw
None
» Sangre Mestiza
# Sin mensaje
Disculpen la demora chicas :-<, en un rato me pongo a terminar de responder, lo prometo
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por Invitado el Mar Sep 25, 2012 3:42 pm

Lux MacMillan
Lux Eirene MacMillan
16 años # Sexto año en Gryffindor # Prefecta # Sangre Pura
Con Brand Bracken ;; en el Expresso Hogwarts

Lluvia. Vaya, tú nunca fallas. Estoy segura que, aún luego de que los últimos días de agosto hubiera habido una temperatura de cuarenta grados y solo con dar un paso fuera de casa te convirtieras en un huevo frito, algo que dudo mucho que suceda en Inglaterra, el primero de septiembre empezaría a llover, así de la nada. Llevábamos más o menos diez horas de viaje, hacía un rato que había oscurecido y me encontraba sola en mi compartimiento. Mis queridos acompañantes se habían ido hacía una hora a "comprar algo" y sorprendentemente todavía no habían vuelto. No me hice mucho problema, a la media hora tomé mis cosas y las esparramé en el asiento que quedó vacío, mientras que yo me puse cómoda y me acosté mirando hacia la ventana. Me preguntaba dónde estaría Phoebe. No la había visto desde que subimos al expreso, luego de encontrarnos por mera casualidad al llegar al mismo tiempo a la estación. La expresión de mi padre al ver a Dione, la madre de Phoebe, fue única. Él evitaba toda posibilidad de cruzarse con ella, desde aquél día en que supe que tenía una media hermana. La situación se volvió incomoda, mamá y Dione empezaron a ponerse al día sobre sus vidas y papá no sabía donde esconderse. Siempre había sido así de cobarde, nunca enfrentaba las consecuencias de sus malas decisiones. No digo que hubiera preferido que se quedase con ellas y no con mamá, de esa manera yo nunca hubiera nacido, pero creo que él pudo haber hecho algo, como estar más presente para Phoebe. De todos modos, y aunque todavía no es tarde, sé que papá no se acercará a ellas ni intentará remediar todo lo sucedido. Aún no entiendo como mamá sigue con él, el amor hace que uno perdone cosas imperdonables. Suspiré. Debía parar de torturarme, yo no tenía la culpa de nada de esto. Me acomodé en el asiento y lentamente mis ojos empezaron a cerrarse, hasta quedarme completamente dormida.

De pronto, una fuerte expresión se escuchó como si hubiera venido desde unos vagones atrás. Abrí los ojos y me incorporé de inmediato. Los gritos no se hicieron esperar. - ¿Qué demonios..? - asomé la cabeza por la puerta y vi pasar a un grupo de chicos por el pasillo, gritando y corriendo lo más rápido que se les fuera posible. Tomé a uno de su túnica. - Dime ya mismo que es lo que está pasando - le exigí. El niño, que seguramente iba a primero, empezó a llorar desconsoladamente. "No quiero morir, no quiero morir", repetía entre llantos. Me mordí el labio inferior y me agaché hasta estar a su altura. - No te preocupes, no va a pasarte nada - ni siquiera sabía que estaba sucediendo, pero no quería ponerlo más nervioso. Entonces otro chico pasó por cerca nuestro. - Hey, por favor, llévalo a un lugar seguro - le pedí, él asintió y en unos segundos ambos habían desaparecido del pasillo. Necesitaba saber dónde estaba Phoebe, si se encontraba bien o si le había pasado algo. Temía que esto se tratase de un ataque, así que rápidamente avancé hacia la parte trasera del vagón, revisando todos los compartimientos en busca de más estudiantes. Estaban vacíos y ni rastro de Phoebe. De repente, escuché unos ruidos raros provenientes de un compartimiento a unos metros de donde estaba. - ¿Hola, hay alguien? Sal, no te haré daño, soy prefecta - murmuré, acercándome sigilosamente. No sabía que diferencia hacía decir que era prefecta, quizás me daba más autoridad, pero en este momento lo último que sentía era la seguridad que según algunos te daba tener ese titulo. Me di cuenta que estaba temblando. Ahora que lo pensaba bien, podía no ser un estudiante. Podía ser otra persona.. y entonces, me encontraba frente a la puerta. Tragué saliva y asomé la cabeza al interior. - ¿Brandon? ¿Qué estás haciendo aquí? - inquirí, sintiendo un gran alivio al ver que se trataba de él. Estúpido, me había hecho asustar. Pero de cierta manera me alegraba verlo.. digo, realmente no quería encontrarme con mortifago.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por Invitado el Sáb Sep 29, 2012 6:32 pm


Liam Hoffman
is William Adam Hoffman

Tiene 17 años | Slytherin | Va en 7mo | Es Cazador y Sangre Pura
Esta con Jessie Wintringham & en el expreso, herido


Rodeé los ojos cuando escuché los alarmantes ronquidos que provenían de mi hermano, era absurdo, ¿cómo era posible que siguiera durmiendo? Siendo que casi no tomamos el tren por su culpa a causa de que se había quedado dormido esta mañana. Solté un bufido, honestamente no sabía de qué me extrañaba, siempre ha sido así… Al ser mellizos uno tiende a pensar que ambos nos parecemos tanto física como psicológicamente. GRAN ERROR, puede que nos parezcamos un poco físicamente pero nuestras personalidades eran totalmente opuestas. Cualquiera que conociera a Nick sabría que es alguien bastante relajado, irresponsable, desordenado y un completo vago. Totalmente opuesto a mí, y bueno ¿qué estoy diciendo? no es necesario conocerlo para darse cuenta de como es. Me quedé observando su cabello desordenado y su ropa mal puesta. Sonreí divertido, era un completo desastre. Y por eso las personas podían reconocernos fácilmente por como vamos vestidos… Gracias a Merlín! Aunque pensándolo bien, si había algo que compartíamos, era el gusto por el Quidditch, ambos somos unos fanáticos de aquél deporte. Tanto que pasamos gran parte de las vacaciones montados en nuestras escobas…

Traté de volver a mi lectura pero los ronquidos de Nick se hacían cada vez más fuertes, y sencillamente ya no podía concentrarme. Dejé el libro al lado y me paré decidido a dejar el compartimiento. Una vez por los pasillos del tren comencé a buscar a la señora que solía vender cosas para comer. No duró tanto mi búsqueda ya que a los minutos el tren freno de golpe haciendo que chocase fuertemente con la pared. ¿Qué mierda ocurre? Fue el primer pensamiento que se me cruzó por la cabeza cuando una voz comenzó a resonar en todos lados. Fruncí el ceño completamente fastidiado, y cuando me propuse a salir de ahí una fuerte explosión retumbó mis oídos, sintiendo que al mismo tiempo algo se me caía estrepitosamente a la espalda, un fuerte dolor de cabeza me invadió al mismo tiempo que una oscuridad me envolvía completamente…



De pronto un olor a polvo y escombro hizo que frunciera el ceño más los alarmantes gritos que escuchaba a mi alrededor, ¿qué pasaba? Traté de abrir los ojos pero el dolor que sentía en la cabeza hizo que prefiriera o abrirlos tan de golpe. Me llevé una mano a la cabeza al mismo tiempo que me era imposible retener los quejidos de dolor que me salían de la boca al tocarme inconscientemente una herida que al parecer tenía en la cabeza. Abrí los ojos cuidadosamente para ver la figura borrosa de alguien que estaba a mi lado - ¿Qué… - Dije algo confuso para luego pestañar un par de veces para poder enfocar mejor mi vista, ahí logré a penas ver a una chica que estaba a mi lado con una varita en su mano - ¿Qué me pasó? – Pregunté más para mi mismo, mientras me levantaba a medias para quedar finalmente sentado en el piso aún con la mano en mi cabeza, por la mierda si que duele esta puta herida. Me quejé inconscientemente mientras cerraba los ojos aún un poco mareado por los gritos, el humo y el puto dolor de cabeza.



Última edición por Eliitha el Sáb Sep 29, 2012 11:04 pm, editado 1 vez
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por Invitado el Sáb Sep 29, 2012 8:49 pm


Adam Jones

17 años ;; Ravenclaw ;; Sangre Pura ;; Guardián (capitán)
Esta en: Expreso Hogwarts
con: Sol Finnigan

______________________________________________________
Yo particularmente tenía este miedo terrible ante lo que venía, ya no habían planes para un futuro feliz o amenos si los había pero no valía la pena malgastar el tiempo en eso, Voldemort era sencillamente un desquiciado que sólo buscaba matar incluso a los del linaje puro si estaban del lado de los muggles o magos de descendencia muggle. Suspiré aún sin desviar mi mirada de Solveigh, era la única rubia que me importaba o en realidad la única chica que se quedaba en mi cabeza por más de una noche. Sonreí escuchándola, su inocencia no le permitía ver lo mal que me caía su novio, si bien se hacía la tonta o en serio pensaba que lo hacía sólo para molestarla pero la verdad era que Nate era un completo idiota que no merecía a Sol, sólo decía pero el único chico que llegaba a estar a su altura era yo y no estábamos juntos hasta donde yo sabía - no tienes porqué tener miedo cuando estás conmigo rubia, no dejaré que te pase nada - la miré guiñándole un ojo - ahora no hablaré más de ello, te lo prometo pero si se me sale conste que sabes porqué lo es - reí divertido, por ella hacía lo que fuera sólo por verla sonreír.

Otra cosa que me gustaba de estar con la rubia era que ella hacía que ese Adam que jamás había salido a la luz por cuestiones personales lo hiciera, a veces parecía un cursi total pero a ella le gustaba y yo me sentía seguro diciéndolo porque sólo con ella lo podía hacer ¿Le diría estupideces a Nott? jamás, menos a las zorras con las que dormía cada noche - tú te quejas pero a la final tú eres quien lo saca a la luz - la acusé seriamente, ese patán no merecía arruinar mis momentos con Sol y menos si era tan intimo como se estaba volviendo este, apreté su mano que seguía sujetada a la mía, eso me recordaba que seguía a mi lado y que estaba bien. Sacó un pañuelo y limpió un sucio que tenía cerca de la nariz, no me preocupaba por esas cosas pero debía de estar hecho un asco con todo el polvo y los escombros que había en el sitio y que había absorbido - ellas me quieren como me encuentre así que no importa mucho como esté - sonreí picarón, tenía muchas chicas detrás de mí pero la que quería ni se interesaba en saberlo por lo que no me importaba decepcionar a las chicas esas, con tal, jamás me tendrían como algo más que su amor platónico - aparte no soy de los que se juntan con fans, sabes lo molesto que sería que me observara a todas horas? - fruncí el ceño - mucho estrés para mí - reí un poco mientras sacudía mi cabello, quería ducharme y volver a estar limpio pero esa no era mi prioridad en estos momentos.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por The New Adventure el Sáb Sep 29, 2012 8:56 pm

Jessie Wintringham
Jessamine Maryam Wintringham.
16 años # 6to año # Ravenclaw # Sangre Impura
está con: Liam Hoffman ; en: Expreso, compartimiento

Suspiré.

De pronto, el tren frenó de golpe dándome una sacudida que hizo que me golpease contra la pared. Me quejé del breve dolor y jadeé al escuchar la voz que resonó por todos lados. “Va a por nosotros” pensé abriendo muchos los ojos al escuchar que nuestro destino ya estaba predicho… me puse tensa y fruncí mi ceño intentando no mostrar el miedo que corría por mi cuerpo. “No va a pasar nada… Albus Dumbledore no dejará que nada suceda” me convencí mentalmente. Me mordí el labio inferior, y de pronto, cuando él terminó de hablar, una explosión se escuchó desde uno de los compartimientos contiguos. Pegué un grito y brinqué de mi asiento, me acerqué rápidamente a la puerta y la abrí para a ver como una nube de polvo invadía el lugar: me cubrí con el brazo y agarré con fuerza mi varita. Cuando estuve lista, salí y empecé a caminar hacia donde escuchaba gritos de ayuda. “Tengo que hacer algo” pensé desesperadamente.

Una vez que llegué al lugar y logré abrirme paso, ignorando las voces que decían que no nos acercáramos allí, me encontré con el cuerpo de un muchacho que debía ser de séptimo curso: tenía el cabello cobrizo y su rostro estaba con pequeños cortes debido a la chapa que se le había caído encima. Me acerqué rápidamente a él sin poder evitarlo, dado que nadie había parecido darse cuenta de su existencia en ese lugar y me arrodillé a su lado con la mano temblorosa para tomarle el pulso. Suspiré con alivio cuando me di cuenta que seguía con vida, y susurré - Ennervate - No sabía quien era, dado que como dije en realidad no es que fuese una de las chicas más populares de mi casa, no obstante sabía que no era Ravenclaw porque de lo contrario lo reconocería al haber pertenecido a esa casa desde hacía ya seis años; y también sabía que no era de sexto porque por igual motivo lo reconocería. Tenía más pinta de ser de séptimo año, y me parecía que lo había visto en algún lado anteriormente ¿en algún partido de Quidditch, quizás? pensé alzando una ceja: era posible, aunque no iba mucho a los partidos debido a la altura (que me da pánico estar a metros sobre el suelo y me pone incómoda). Suspiré en la espera de que despertase debido al hechizo revitalizador.

Esperé impacientemente mientras el hechizo parecía hacer efecto. Realmente me preocupaba haberlo hecho mal, ya que solo lo había hecho para el examen del año pasado y me había salido bastante bien, pero después de aquello no había vuelto a utilizar el encantamiento revitalizador. Lentamente él fue abriendo sus ojos y sonreí más o menos de costado intentando brindarle algo de tranquilidad, aunque bueno... dudaba que estuviese en pánico o algo por el estilo... quizás sí se lo veía un poco desorientado pero hasta por ahí no más. Respiré profundamente y lo ayudé un poco a incorporarse con algo de cuidado: estaba algo lastimado y no quería que tuviera más heridas de las que ya tenía. Le sonreí. - Tranquilo... no te muevas tan rápido - le pedí en un susurro mientras dejaba mi varita a un costado para poder examinarle bien el rostro. -Es una pena que no sepa demasiado de medicina para poder ayudarte más que esto... disculpame... - le pedí avergonzada como si fuese mi obligación saber algo de primeros auxilios o algo por el estilo "debería haber ido a los exploradores cuando papá me lo ofreció" pensé soltando un profundo suspiro mientras hacía un gesto con la cabeza. ¿Qué… ¿Qué me pasó? preguntó visiblemente confundido y suspiré profundamente lo miraba con atención - Hubo un accidente en el tren... y creo que se te cayó algo encima... no lo sé- dije con sinceridad mientras me mordía el labio inferior. - Te encontré inconsciente y utilicé el hechizo revitalizador para que vuelvas en sí... - le expliqué respirando profundamente mientras me rascaba la mejilla de forma nerviosa. - ¿Estás bien? ¿Te duele mucho? Creo que te golpeaste bastante fuerte... pero me parece que no es nada demasiado grave...- Entonces recordé uno de los hechizos y me mordí el labio de forma nerviosa: - Creo que puedo usar el Episkey para hacer que te deje de sangrar... si quieres... - le dije en un susurro mientras lo miraba fijamente a los ojos. - Mi nombre es Jessamine, por cierto...- añadí presentándome como quien no quiere tan cosa.
avatar
The New Adventure
Ministro de Magia
Ministro de Magia

Edad : 28
Grageas : 1481
Galeones : 6
Fecha de inscripción : 18/10/2008

Ver perfil de usuario http://thenewadventure.roleaddict.com

Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por Invitado el Sáb Sep 29, 2012 11:01 pm


Liam Hoffman
is William Adam Hoffman

Tiene 17 años | Slytherin | Va en 7mo | Es Cazador y Sangre Pura
Esta con Jessie Wintringham & en el expreso, herido


Rodeé los ojos cuando escuché los alarmantes ronquidos que provenían de mi hermano, era absurdo, ¿cómo era posible que siguiera durmiendo? Siendo que casi no tomamos el tren por su culpa a causa de que se había quedado dormido esta mañana. Solté un bufido, honestamente no sabía de qué me extrañaba, siempre ha sido así… Al ser mellizos uno tiende a pensar que ambos nos parecemos tanto física como psicológicamente. GRAN ERROR, puede que nos parezcamos un poco físicamente pero nuestras personalidades eran totalmente opuestas. Cualquiera que conociera a Nick sabría que es alguien bastante relajado, irresponsable, desordenado y un completo vago. Totalmente opuesto a mí, y bueno ¿qué estoy diciendo? no es necesario conocerlo para darse cuenta de como es. Me quedé observando su cabello desordenado y su ropa mal puesta. Sonreí divertido, era un completo desastre. Y por eso las personas podían reconocernos fácilmente por como vamos vestidos… Gracias a Merlín! Aunque pensándolo bien, si había algo que compartíamos, era el gusto por el Quidditch, ambos somos unos fanáticos de aquél deporte. Tanto que pasamos gran parte de las vacaciones montados en nuestras escobas…

Traté de volver a mi lectura pero los ronquidos de Nick se hacían cada vez más fuertes, y sencillamente ya no podía concentrarme. Dejé el libro al lado y me paré decidido a dejar el compartimiento. Una vez por los pasillos del tren comencé a buscar a la señora que solía vender cosas para comer. No duró tanto mi búsqueda ya que a los minutos el tren freno de golpe haciendo que chocase fuertemente con la pared. ¿Qué mierda ocurre? Fue el primer pensamiento que se me cruzó por la cabeza cuando una voz comenzó a resonar en todos lados. Fruncí el ceño completamente fastidiado, y cuando me propuse a salir de ahí una fuerte explosión retumbó mis oídos, sintiendo que al mismo tiempo algo se me caía estrepitosamente a la espalda, un fuerte dolor de cabeza me invadió al mismo tiempo que una oscuridad me envolvía completamente…



De pronto un olor a polvo y escombro hizo que frunciera el ceño más los alarmantes gritos que escuchaba a mi alrededor, ¿qué pasaba? Traté de abrir los ojos pero el dolor que sentía en la cabeza hizo que prefiriera o abrirlos tan de golpe. Me llevé una mano a la cabeza al mismo tiempo que me era imposible retener los quejidos de dolor que me salían de la boca al tocarme inconscientemente una herida que al parecer tenía en la cabeza. Abrí los ojos cuidadosamente para ver la figura borrosa de alguien que estaba a mi lado - ¿Qué… - Dije algo confuso para luego pestañar un par de veces para poder enfocar mejor mi vista, ahí logré a penas ver a una chica que estaba a mi lado con una varita en su mano - ¿Qué me pasó? – Pregunté más para mi mismo, mientras me levantaba a medias para quedar finalmente sentado en el piso aún con la mano en mi cabeza, por la mierda si que duele esta puta herida. Me quejé inconscientemente mientras cerraba los ojos aún un poco mareado por los gritos, el humo y el puto dolor de cabeza - Hubo un accidente en el tren... y creo que se te cayó algo encima... no lo sé. Te encontré inconsciente y utilicé el hechizo revitalizador para que vuelvas en sí... – le escuché hablar mientras trataba de parar un poco el mareo que seguía sintiendo, ¿accidente en el tren? Verdad ahora que recordaba, estábamos en pleno ataque - ¿Estás bien? ¿Te duele mucho? Creo que te golpeaste bastante fuerte... pero me parece que no es nada demasiado grave… creo que puedo usar el Episkey para hacer que te deje de sangrar... si quieres... – Negué un par de veces con la cabeza, ya había hecho suficiente por mí, no quería darle más molestias, además no podíamos quedarnos en medio de este lugar, teníamos que alejarnos de todo el escándalo – No, no te preocupes, ya me siento mejor, no tienes que hacerlo – me excusé mintiendo de cierta forma, no quería seguir exponiéndola, teníamos que salir de aquí en seguida - Mi nombre es Jessamine, por cierto... – La miré un tanto confuso para luego asentir con la cabeza, por el nombre pude darme cuenta que no la ubicaba del todo, pero de lo que si estaba seguro es que no era de Slytherin, la clase de chicas que pertenecen a las serpientes no se detienen a ayudar a cualquier persona herida – Liam... William Hoffman – le dije de modo presentación, me paré tratando de ignorar todo aquellos dolores que se hacían presente cada vez que intentaba mover un músculo para luego tenderle la mano para ayudarla a pararse – Tenemos que salir de acá, todo esta hecho un caos, y no sabemos si volverán a atacar – comenté de repente, además me preocupaba un poco mi hermano, lo había dejado durmiendo… Sonreí un poco al pensar el susto que se debió haber llevado al despertarse tan sobresaltado, cosa que él detesta - ¿tú estas bien, no estas herida? – le pregunté de repente acordándome, podría no ser el único herido… - ¡ah! y por cierto, gracias por la ayuda – dije finalmente al recordar que no le había agradecido por haberme ayudado, no quería quedar como el chico desconsiderado y todo el asunto.

avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por The New Adventure el Dom Sep 30, 2012 12:08 am

Jessie Wintringham
Jessamine Maryam Wintringham.
17 años # 6to año # Ravenclaw # Sangre Impura
está con: Liam Hoffman ; en: Expreso, compartimiento

Suspiré.

De pronto, el tren frenó de golpe dándome una sacudida que hizo que me golpease contra la pared. Me quejé del breve dolor y jadeé al escuchar la voz que resonó por todos lados. “Va a por nosotros” pensé abriendo muchos los ojos al escuchar que nuestro destino ya estaba predicho… me puse tensa y fruncí mi ceño intentando no mostrar el miedo que corría por mi cuerpo. “No va a pasar nada… Albus Dumbledore no dejará que nada suceda” me convencí mentalmente. Me mordí el labio inferior, y de pronto, cuando él terminó de hablar, una explosión se escuchó desde uno de los compartimientos contiguos. Pegué un grito y brinqué de mi asiento, me acerqué rápidamente a la puerta y la abrí para a ver como una nube de polvo invadía el lugar: me cubrí con el brazo y agarré con fuerza mi varita. Cuando estuve lista, salí y empecé a caminar hacia donde escuchaba gritos de ayuda. “Tengo que hacer algo” pensé desesperadamente.

Una vez que llegué al lugar y logré abrirme paso, ignorando las voces que decían que no nos acercáramos allí, me encontré con el cuerpo de un muchacho que debía ser de séptimo curso: tenía el cabello cobrizo y su rostro estaba con pequeños cortes debido a la chapa que se le había caído encima. Me acerqué rápidamente a él sin poder evitarlo, dado que nadie había parecido darse cuenta de su existencia en ese lugar y me arrodillé a su lado con la mano temblorosa para tomarle el pulso. Suspiré con alivio cuando me di cuenta que seguía con vida, y susurré - Ennervate - No sabía quien era, dado que como dije en realidad no es que fuese una de las chicas más populares de mi casa, no obstante sabía que no era Ravenclaw porque de lo contrario lo reconocería al haber pertenecido a esa casa desde hacía ya seis años; y también sabía que no era de sexto porque por igual motivo lo reconocería. Tenía más pinta de ser de séptimo año, y me parecía que lo había visto en algún lado anteriormente ¿en algún partido de Quidditch, quizás? pensé alzando una ceja: era posible, aunque no iba mucho a los partidos debido a la altura (que me da pánico estar a metros sobre el suelo y me pone incómoda). Suspiré en la espera de que despertase debido al hechizo revitalizador.

Esperé impacientemente mientras el hechizo parecía hacer efecto. Realmente me preocupaba haberlo hecho mal, ya que solo lo había hecho para el examen del año pasado y me había salido bastante bien, pero después de aquello no había vuelto a utilizar el encantamiento revitalizador. Lentamente él fue abriendo sus ojos y sonreí más o menos de costado intentando brindarle algo de tranquilidad, aunque bueno... dudaba que estuviese en pánico o algo por el estilo... quizás sí se lo veía un poco desorientado pero hasta por ahí no más. Respiré profundamente y lo ayudé un poco a incorporarse con algo de cuidado: estaba algo lastimado y no quería que tuviera más heridas de las que ya tenía. Le sonreí. - Tranquilo... no te muevas tan rápido - le pedí en un susurro mientras dejaba mi varita a un costado para poder examinarle bien el rostro. -Es una pena que no sepa demasiado de medicina para poder ayudarte más que esto... disculpame... - le pedí avergonzada como si fuese mi obligación saber algo de primeros auxilios o algo por el estilo "debería haber ido a los exploradores cuando papá me lo ofreció" pensé soltando un profundo suspiro mientras hacía un gesto con la cabeza. ¿Qué… ¿Qué me pasó? preguntó visiblemente confundido y suspiré profundamente lo miraba con atención - Hubo un accidente en el tren... y creo que se te cayó algo encima... no lo sé- dije con sinceridad mientras me mordía el labio inferior. - Te encontré inconsciente y utilicé el hechizo revitalizador para que vuelvas en sí... - le expliqué respirando profundamente mientras me rascaba la mejilla de forma nerviosa. - ¿Estás bien? ¿Te duele mucho? Creo que te golpeaste bastante fuerte... pero me parece que no es nada demasiado grave...- Entonces recordé uno de los hechizos y me mordí el labio de forma nerviosa: - Creo que puedo usar el Episkey para hacer que te deje de sangrar... si quieres... - le dije en un susurro mientras lo miraba fijamente a los ojos. No, no te preocupes, ya me siento mejor, no tienes que hacerlo respondió él, aunque no estaba del todo segura cuán ciertas eran sus palabras, realmente una persona que había sufrido semejante golpe no podía estar del todo bien, y temía que algo pudiese sucederle. Ni siquiera sabía porqué me preocupaba, ya que él ni siquiera era mi amigo ni nada por el estilo... pero aún así era una situación de extrema necesidad. - Mi nombre es Jessamine, por cierto...- añadí presentándome como quien no quiere tan cosa. No es que fuese el mejor momento para conocer a un chico, pero sinceramente no me gustaba ser una desconocida: no me gustaba estar hablando con alguien sin siquiera saber su nombre para poder refirirme a él como si fuese una persona en especifico y no "alguien" más del montón.- Liam... William Hoffman- me quedé perpleja al escuchar su nombre. ¿Dijo Hoffman? ¿William Hoffman? ¿El mismo que el viejo Slug me había recomendado para las clases particulares de pociones? Demonios, que suerte que tenía (con sarcásmo claramente). De pronto me sentí incómoda ¿cómo iba a pedirle ayuda en pociones? Bueno, al parecer no parecía exactamente una mala persona, considerando que era de Slytherin, pero... no quería ilusionarme demasiado al respecto. Me quedé pensativa sin darme cuenta que había comenzado a moverse y lo miré parpadeando muchas veces - tómalo con calma, no es recomendable que hagas muchos esfuerzos- le dije con tono de preocupación mientras cogía mi varita del suelo y aceptaba su mano para levantarme yo también. Por sus expresiones parecía que le dolía bastante el cuerpo, por lo que decidí pasar mi brazo alrededor de su espalda para ayudarlo a que se recargue sobre mí. - sé que seguramente no quieras mi ayuda, pero por favor deja que lo haga: estás herido. - dije antes de que me mandase a la mierda por tomarme tantas libertades sin siquiera conocerle. -Tenemos que salir de acá, todo esta hecho un caos, y no sabemos si volverán a atacar - negué con la cabeza varias veces intentando tranquilizarlo - no lo harán, descuida... después de todo, esto ha sido una advertencia para... nosotros. Bueno... no para ti... sino más bien para mí... y los demás-dije en un susurro refiriéndome a los de mi... sangre. No me gustaba realmente referirme así a los que eran como yo, pero había veces que ni siquiera yo sabía como definirnos. No obstante... debía reconocer que estaba aterrada. ¿tú estas bien, no estas herida? parpadeé muchas veces, algo sorprendida de que se preocupase por mí y me sonrojé sin poder evitarlo. Negué con la cabeza varias veces y sonreí avergonzada. - Estoy bien, no te preocupes... gracias por... preguntar. - En realidad solo me había hecho una pequeña lastimadura cuando chocó el tren y me fui hacia adelante, pero no me había sucedido nada grave y ni siquiera me dolía realmente. ¡ah! y por cierto, gracias por la ayuda dijo él sorprendiéndome aún más por el hecho de que me agradeciera. "Bueno, puede que no sea tan terrible pedirle ayuda para pociones, después de todo" me dije a mí misma un poco más tranquila mientras jugaba con mis manos nerviosamente. - No debes agradecerme... cualquiera podría haber haber hecho lo que yo...- dije como si fuese lo más "normal" del mundo el hecho de que la gente ayudase a los demás. Me preguntaba si él me hubiese visto inconsciente si también me hubiese ayudado a recobrarme. - debo admitir que me has dado un gran susto... cuando te vi casi muero al pensar que podrías haber estado muerto...- No exageraba, estaba tan quieto que mi pulso había temblado al coger su mano para asegurarme que seguía con vida. Merlín, realmente había tenido suerte. - Salgamos de aquí... y aunque me digas que estas bien, cuando estemos allí afuera usaré el Episky para hacer que te deje de sangrar... sé que no debo... pero creeme que no tienes buen aspecto.- le dediqué una encantadora sonrisa para que no se tomara a mal mi comentario, puesto que lo había dicho con demasiada sinceridad. No obstante, aún y con todos los cortes que tenía su rostro, William Hoffman era un chico increíblemente guapo, y pensar en ello me aturdía.
avatar
The New Adventure
Ministro de Magia
Ministro de Magia

Edad : 28
Grageas : 1481
Galeones : 6
Fecha de inscripción : 18/10/2008

Ver perfil de usuario http://thenewadventure.roleaddict.com

Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por Invitado el Dom Sep 30, 2012 12:19 am


Keegan Hawthorne

24 años ;; Ex-Hufflepuff ;; Sangre Pura ;; Auror ;; Orden del Fénix
Esta en: Cassie Flint
con: Expresso Hogwarts

______________________________________________________
Sinceramente moriría de pánico si no encontraba a los demás, Jules y Rory eran unas chicas ejemplares pero en esta situación debían de estar aterradas sino estaban peor que Cassie, debía calmarme e ir de una en una pero sabía que con la que me había encontrado no iba a ser sencillo ¿Porqué Cassandra me lo tenía que complicar todo con su orgullo? sí, orgullo y un alto nivel de no sé que ya que yo había venido para ayudarla no sólo por ser mi prometida sino porque era mi deber hacerlo, suspiré, acaricié su mejilla para hacerla sentir mejor pero apartó la cara hacia el otro lado y comprendí que no quería mi ayuda o mi consejo o nada que tuviese que ver conmigo. Vamos Keegan relájate es sólo una chica asustada, tiene miedo de lo que le pueda pasar me repetía una y otra vez en mi cabeza pero no soportaba ver como sufría y no dejaba que le tendiera una mano por seguir su código de alejarme de su vida ¿ Cuándo comprendería que no podía hacerlo? yo había prometido a su padre que la cuidaría y no pensaba romper una promesa por ella.

Me levanté apoyando mis manos sobre la cadera mientras la veía en el suelo - ¿No la necesitas o no la quieres Cassandra? - le pregunté molestó revolviendo mi cabello, miré por el vidrio y había mucho movimiento en el pasillo, si no la sacaba rápido de aquí todo el sitio colapsaría - sé que te pregunte antes pero como veo que no tomas conciencia de lo que ocurre prefiero que me odies pequeña - dije decidido a sacarla del lugar a pesar de sus protestas, coloqué mi varita en su vientre, pasé mis manos debajo de ella, una la apoyé en su rodilla y la otra en su espalda para cargarla mejor para luego elevarla sin mucha molestia, tomé mi varita doblando mi mano y volví a ella - necesito que me respondas ¿Te molesta mucho tu pierna en esta posición? - le pregunté mirándola a los ojos, necesitaba sinceridad para no causarle más daño del que ya tenía, bien debía de admitirlo, Cassandra era una chica muy hermosa pero había sido un idiota por haber accedido al pedido de su padre pues era sólo eso, una niña que aún no tenía la madurez suficiente de reconocer la gravedad del problema y que se encontraba más alto que su orgullo.

Con la varita en mano abrí las puertas del vagón y tras tragar saliva salí al pasillo, escuchaba llantos, veía a personas abrazadas a otras tiradas en el suelo pero ninguno de esos eran mis hermanas o alguien cercano a ellas. Con Cassie en la posición que estaba no duraría mucho hasta tener que detenerme pero tenía que buscarlas un poco para luego abocarme a mi prometida, ellas también eran importantes para mi tranquilidad - vale, escúchame bien Cassie, sé que estás mal - miré su pierna - muy mal, pero necesito encontrar a Rory y a Jules para sanarte la pierna con paciencia - le expliqué esperando su respuesta, esperaba que por primera vez dejara el egoísmo a un lado como yo había hecho muchas veces esta noche.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: S01E01 - The calm before the storm

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 8 de 8. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.